La Zona de Bajas Emisiones de Pamplona registra una caída del 6,11% en el tráfico, equivalente a casi 11,000 vehículos menos.
En Pamplona, las estadísticas recientes muestran una notable disminución en la circulación de vehículos dentro de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) desde su implementación. En las primeras nueve semanas, se han registrado 10.983 vehículos menos, lo que equivale a una reducción del 6,11% en comparación con el mismo periodo del año anterior. Así, el tráfico ha pasado de 190.597 accesos en 2025 a 179.614 en 2026.
Este descenso en el número de vehículos también ha tenido un impacto significativo en las emisiones de CO2. Con el cálculo que estima que la mitad de los vehículos son de gasolina y la otra mitad diésel, se ha conseguido evitar la emisión de aproximadamente 0,3 toneladas de CO2 al día. Si proyectamos esto anualmente, considerando 250 días laborables, la cifra asciende a unas 75 toneladas que no se han liberado al medioambiente.
Desde su entrada en vigor el 1 de enero de 2026, la ZBE cubre un área delimitada por importantes calles de la ciudad, tales como Taconera y Paseo de Sarasate. En su primera semana, los accesos registrados fueron de 9.625, un descenso destacado respecto a los 14.377 que se contabilizaron en la misma semana del año anterior, lo que representa una caída del 30%. En las semanas posteriores, aunque se observó un descenso más moderado, la tendencia de reducción se mantuvo, como se evidenció en la quinta y la octava semana, donde las cifras de vehículos también disminuyeron en un 5% y un 9%, respectivamente. Sin embargo, ha aumentado la circulación de vehículos eléctricos y ECO, con incrementos del 26,53% y del 10,19% en sus accesos, lo que refleja una transformación positiva hacia un transporte más sostenible.
El acceso a la ZBE está restringido a vehículos que cumplen con determinados criterios medioambientales, según la clasificación de la Dirección General de Tráfico. Solo los vehículos etiquetados como 0, Eco, B y C, así como aquellos autorizados, pueden ingresar. Los residentes del Casco Antiguo y de áreas específicas no requieren dicho distintivo, al igual que las personas con movilidad reducida y otros casos excepcionales, como vehículos de emergencias o transporte público, de acuerdo con la normativa establecida por el Ayuntamiento.
Sin embargo, la implementación de esta normativa ha traído consigo algunos inconvenientes. La Policía Municipal ha observado un aumento en la presencia de vehículos estacionados con el motor encendido y sin conductor en la ZBE, lo cual genera ruido, peligro y emisiones contaminantes. Esto ha suscitado el descontento de los vecinos. Para mitigar esta situación, el Ayuntamiento recuerda que la legislación vigente establece que los vehículos deben ser apagados correctamente y asegurar que no puedan ser usados sin autorización cuando el conductor se aleja, además de activar el freno de estacionamiento. "Desde la administración se llevará a cabo un control exhaustivo y se aplicarán las sanciones pertinentes a quienes incurran en estas prácticas", ha enfatizado el Consistorio.
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