Directora de la Oficina Anticorrupción califica el cambio de secretario de Belate como un acto de venganza típico.
PAMPLONA, 4 de marzo.
La responsable de la Oficina de Buenas Prácticas y Anticorrupción de Navarra, Edurne Eginoa, ha denunciado que el reciente cambio de puesto de trabajo del secretario de la mesa de contratación de las obras del túnel de Belate, Lorenzo Serena, se trató de una "represalia premeditada".
Es importante recordar que Serena había emitido votos particulares en relación a la elección de la UTE Acciona-Osés-Servinabar para realizar las obras y también presentó una denuncia ante la Oficina Anticorrupción por supuestas irregularidades en el proceso de adjudicación. Como consecuencia de sus acciones, fue reubicado en un almacén del polígono industrial de Landaben, aunque esta decisión fue revertida más tarde por el Departamento de Cohesión Territorial.
Durante su aparición en la comisión de investigación del Parlamento de Navarra sobre adjudicaciones públicas, Edurne Eginoa afirmó que el traslado del secretario fue, sin lugar a dudas, una represalia "previsiblemente instaurada en la normativa".
Asimismo, destacó que el cambio de puesto a un almacén en Landaben evidentemente constituía un acto de represalia. No obstante, reconoció la pronta resolución del consejero Chivite, quien admitió el error y revocó el traslado en cuestión en un corto período de tiempo.
Eginoa enfatizó que la ley contempla una presunción de represalia en estos casos y que no se limita a un listado cerrado de acciones. "Es casi una obsesión legislativa proteger al denunciante, garantizando su integridad y seguridad", subrayó.
Además, la directora de la OANA manifestó que la represalia hacia quienes denunciaron es inaceptable en un estado de derecho y calificó como "inadmisible" la trivialización de esta situación. Esto lo dijo en respuesta a una declaración del exdirector general de Obras Públicas, Pedro López, quien sugirió que el secretario podría disfrutar más en su nueva ubicación.
En cuanto a la investigación de posibles responsabilidades por el traslado, Eginoa apuntó que "es un asunto que tenemos que estudiar". Aclaró que la prioridad de la OANA fue asegurar que el secretario afectado estuviera a salvo y que la represalia cesara. Sin embargo, también reconoció que aún tienen que determinar si existe competencia dentro de la Oficina para tomar acciones disciplinarias; en caso de ser necesario, el Gobierno asumirá ese proceso.
Por su parte, el parlamentario del PSN, Javier Lecumberri, cuestionó repetidamente a Eginoa acerca de la naturaleza de la "represalia", argumentando que el secretario no había perdido dinero ni había sufrido un cambio significativo en su situación laboral.
Eginoa, sin embargo, reiteró que el desplazamiento a una nave en Landaben fue, en efecto, un intento de humillación, afirmando que tales acciones son propias de personas que actúan sin escrúpulos.
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