Crónica Navarra.

Crónica Navarra.

La princesa Leonor rinde tributo a los Reyes de Navarra en Leyre.

La princesa Leonor rinde tributo a los Reyes de Navarra en Leyre.

En una jornada marcada por la tradición y el respeto a la historia, el Monasterio de Leyre recibió la visita de los Reyes Felipe y Letizia, junto a la Princesa Leonor. En este emblemático lugar, se dio un especial homenaje a los antiguos monarcas de Navarra mediante una conmovedora ofrenda floral.

El evento, que tuvo lugar el viernes, contó con la presencia de destacados representantes del Gobierno foral, incluyendo a la presidenta María Chivite y la ministra Elma Saiz, quienes acompañaron a la familia real durante su recorrido. Los monarcas fueron recibidos por una delegación de alcaldes locales, quienes se unieron a las celebraciones que honran la rica herencia navarra.

Los monjes del monasterio, encabezados por el abad Juan Manuel Apesteguía, dieron la bienvenida a sus majestades al son del himno nacional, interpretado de manera solemne al órgano. A la entrada del Panteón Real, los reyes se encontraron con los restos de los primeros soberanos de Navarra, que yacen en un panteón de diseño neogótico, obra del arquitecto Florencio Ansoleaga.

La Princesa Leonor, con respeto y solemnidad, realizó la ofrenda floral en honor a los reyes navarros, un acto que no solo simboliza la memoria histórica, sino que también refuerza el lazo entre la Corona y la rica tradición del Reino de Navarra.

El evento continuó con la interpretación del himno de la Comunidad foral y un canto por parte de los monjes, que selló la ceremonia con un aire de espiritualidad y reflexión. Antes de descender a la cripta, los miembros de la familia real mantuvieron un cordial diálogo con representantes de la comunidad cisterciense y funcionarios locales.

Al concluir su visita, los monjes despidieron con calidez a los Reyes y a la Princesa en el exterior de la hospedería, donde un grupo de admiradores los aclamó con entusiasmo, intercambiando palabras de afecto y agradecimiento.

La agenda de los monarcas continuará al día siguiente con una visita a lugares emblemáticos como el Castillo de Olite y la ciudad de Tudela, donde se tienen previstas actividades que incluyen encuentros con la juventud local.

Ignacio Esparza, administrador del monasterio, subrayó la importancia de Leyre como el primer panteón real de Navarra, destacando que allí descansan los restos de reyes y nobles de distintas épocas. Para Esparza, la presencia de la Princesa es un homenaje no solo a la historia navarra, sino también a la vida y futuro del monasterio, donde la juventud de sus monjes asegura su continuidad.

Antes de despedirse, los Reyes y la Princesa recibieron de los monjes un regalo significativo que representa su legado: un libro sobre la historia y vida monástica del monasterio, así como licor y ginebra elaborados en su propia destilería. El licor de Leyre, con una renovación de su fórmula, incluye ahora una nueva ginebra, simbolizando la herencia y la innovación de esta comunidad.