Crónica Navarra.

Crónica Navarra.

Hallan cuatro baúles del legado de Pablo Sarasate en el Archivo Municipal, desaparecidos desde 1991.

Hallan cuatro baúles del legado de Pablo Sarasate en el Archivo Municipal, desaparecidos desde 1991.

PAMPLONA, 12 de diciembre.

El Ayuntamiento de Pamplona ha anunciado la recuperación de cuatro baúles que albergan 55 valiosas piezas vinculadas al renombrado músico Pablo Sarasate, las cuales habían estado desaparecidas desde entre 1985 y 1991. Estos objetos fueron hallados en espacios inesperados dentro del Archivo Municipal, y su descubrimiento se produjo durante unas recientes obras de remodelación.

Este importante hallazgo fue revelado en una conferencia de prensa por el alcalde de la ciudad, Joseba Asiron, junto a la archivera municipal, Beatriz Marcotegui. Asiron describió el encuentro como “algo sacado de una película”, considerando que fue totalmente inesperado y resaltando su relevancia para la cultura local.

Los baúles contienen una variedad de objetos de notable valor, incluidos pinturas, esculturas, grabados y fotografías firmadas, así como vestimenta que perteneció al mismo Sarasate, como un sombrero de copa y un chaleco. También se encontró una carta del célebre compositor Felix Mendelssohn y un busto del tenor Julián Gayarre, lo que añade un interés histórico considerable a esta colección.

El alcalde Asiron comentó que la existencia de estos objetos había pasado desapercibida porque no se comunicó adecuadamente su ausencia en su momento. Este descubrimiento permite afirmar que el legado de Sarasate, así como sus 11 baúles originales, ha sido restaurado en su totalidad.

Este anuncio es especialmente oportuno, ya que el Ayuntamiento está en proceso de establecer un nuevo museo dedicado exclusivamente a Sarasate en Civivox Pompelo.

Los cuatro baúles, que estaban asegurados con candados y sellados con cera roja del Ayuntamiento, fueron una sorpresa gratificante para quienes se dedican a preservar la historia local.

Pablo Sarasate, fallecido en 1908, dejó un amplio legado a la ciudad de Pamplona, que incluye no solo objetos personales como relojes y alhajas, sino también su famoso violín Vuillaume y muebles de su residencia en París, con la condición de que estos se expusieran adecuadamente.

El primer museo dedicado a Sarasate se instaló en la antigua Casa Consistorial de Pamplona, pero su contenido sufrió un desvío tras la demolición del edificio en 1951. Con el paso de los años, y tras varias reubicaciones, muchas de las piezas quedaron dispersas, y los baúles en cuestión nunca fueron recuperados hasta ahora.

La última exposición del legado se realizó en 1991, pero al revisar los elementos que se debían mostrar, solo se encontraron siete de los once cajones esperados, quedando así un misterio sin resolver que ahora parece haberse aclarado.

Tras años de conjeturas sobre el paradero de estos cuatro baúles, se emprenderá ahora una revisión exhaustiva de la documentación disponible para esclarecer lo sucedido y evitar futuros incidentes similares en la gestión del patrimonio cultural de la ciudad.

Uno de los elementos destacados dentro de los baúles es un busto del tenor Julián Gayarre, elaborado por el escultor Mariano Benlliure. Aunque este busto no pertenecía originalmente al legado de Sarasate, fue asociado al mismo durante la reubicación de obras en 1951.

La historia de este busto se remonta a 1889, cuando Gayarre y Benlliure se encontraron en Roma. Después de diversas transacciones y donaciones, finalmente se incorporó al patrimonio pamplonés, aunque su paradero se perdió temporalmente hasta que fue recuperado de varios inventarios en el transcurso de los años.

La reciente resolución del misterio ha suscitado una disculpa del alcalde hacia el Gobierno de Navarra, debido a la confusión sobre la propiedad de una versión del busto que había estado en posesión del Palacio de Navarra.

Finalmente, Marcotegui ha mencionado que, aunque el estado de conservación de los objetos es aceptable, será necesario llevar a cabo un análisis detallado por especialistas para asegurar su adecuado mantenimiento y posiblemente realizar alguna intervención menor. En las próximas semanas se planea revisar el proyecto expositivo a fin de incluir estas piezas recuperadas en la nueva sala museo de Pablo Sarasate, añadiendo así un nuevo capítulo a la rica historia cultural de Pamplona.