Crónica Navarra.

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Guzmán asegura que el Gobierno avanza positivamente, aunque reconoce áreas para mejorar.

Guzmán asegura que el Gobierno avanza positivamente, aunque reconoce áreas para mejorar.

En el marco del Debate sobre el Estado de la Comunidad celebrado el 14 de noviembre en Pamplona, Carlos Guzmán, portavoz de Contigo-Zurekin en el Parlamento de Navarra, ha expresado su opinión sobre la gestión del Gobierno de Navarra, a poco más de un año de legislatura. Según Guzmán, aunque el Gobierno ha tomado decisiones acertadas, es crucial que no caiga en la autocomplacencia, subrayando que “este Gobierno tiene un amplio y necesario margen de mejora”.

Durante su intervención, Guzmán destacó las virtudes del actual Ejecutivo, resaltando su composición como una “coalición plural entre agentes políticos muy diferentes”. Defendió la relevancia de esta coalición para la mayoría social trabajadora, haciendo hincapié en la importancia de un objetivo común: “blindar los derechos y los intereses de la mayoría social trabajadora”, afirmó con determinación.

El portavoz de Contigo-Zurekin describió al Gobierno actual como un “baluarte político que defiende la justicia social”, al mismo tiempo que lo consideró una “anomalía institucional” en un mundo que enfrenta lo que él definió como un "tsunami reaccionario". Este comentario sugiere una perspectiva de alarma ante la situación política global y sus repercusiones locales.

Guzmán también enfatizó que la sociedad navarra enfrenta “grandes necesidades y carencias” que, a su juicio, no están siendo abordadas adecuadamente por la Administración foral. Insistió en que, si estas carencias se viven en el contexto del Gobierno actual, la situación sería mucho más crítica bajo un gobierno “neoliberal y conservador”. Esta afirmación apunta a un deseo por parte de Guzmán de evitar un retroceso hacia políticas que él considera perjudiciales para la sociedad.

El parlamentario fue tajante al señalar que “no hace falta demasiada imaginación” para prever un retroceso en la calidad de vida y servicios públicos si Navarra fuera gobernada por fuerzas políticas de la oposición. Su ejemplo incluyó experiencias negativas de otras comunidades autónomas, ilustrando lo que él considera un potencial desastre bajo gobiernos de derechas.

Asimismo, Guzmán subrayó la necesidad de que el Gobierno actual “pise el acelerador político”, advirtiendo que la inacción podría allanar el camino a un resurgir de la derecha neoliberal que, según su argumento, había estado en el poder en tiempos que él prefiere olvidar. Reiteró que el acuerdo político-programático que sustenta al Gobierno debe ser la guía para su gestión futura.

Expresó la necesidad de adoptar políticas “más atrevidas y contundentes” y llamó a los diferentes departamentos a no demorar la implementación de las medidas acordadas, instando a actuar con rapidez y determinación para satisfacer las demandas de la población. Este enfoque destaca su visión sobre la urgencia de una respuesta activa a las necesidades sociales.

Finalmente, Guzmán hizo un llamado a la presidenta del Gobierno, asegurando que su coalición proporcionará siempre un “respaldo leal” dentro del marco del acuerdo programático. Concluyó su intervención con una advertencia sustancial: si este gobierno fracasa, no se estaría decidiendo solo el futuro de una consejería o la presidencia, sino que se podría retornar a épocas pasadas que, a su juicio, sería prudente dejar atrás.