Crónica Navarra.

Crónica Navarra.

Esparza acusa a Chivite de ignorar las dificultades que enfrentan miles de navarros.

Esparza acusa a Chivite de ignorar las dificultades que enfrentan miles de navarros.

En un contundente discurso, el portavoz de UPN en el Parlamento de Navarra, Javier Esparza, ha instado a la presidenta del Gobierno foral, María Chivite, a distanciarse de lo que él denomina "los radicales" y a unir esfuerzos para que Navarra pueda ser considerada como "una marca de prestigio". Esta declaración se produce en el contexto del Debate sobre el Estado de la Comunidad, donde Esparza no dudó en criticar la visión optimista de Chivite sobre la situación en la región.

Esparza ha calificado la postura de Chivite como una representación idílica de Navarra, argumentando que la presidenta es "una auténtica negacionista" de los desafíos que enfrentan miles de ciudadanos navarros. En sus palabras, Chivite tiende a ignorar los problemas reales y a hacerse eco de los éxitos que no siempre son fruto de su gestión, culpando a UPN de la adversidad existente. Esta retórica, según Esparza, evita abordar los problemas fundamentales que afectan a la Comunidad.

El portavoz regionalista no escatimó en críticas, afirmando que Chivite podría transformar Navarra en un lugar envidiado si optara por políticas sensatas y se apartara de la influencia de los radicales. “Aquí tiene nuestra mano”, aseguró Esparza, dejando claro que su partido está dispuesto a colaborar en la mejora de la imagen y situación de Navarra. Sin embargo, no eludió la advertencia: “Va a pasar a la historia como la presidenta que devaluó la marca navarra”.

Durante su intervención, el tono irónico de Esparza fue evidente al mencionar que Chivite siempre parece estar en un estado de perfección, sugiriendo que su gobierno trata de crear una narrativa que justifique sus acciones. Según Esparza, esta historia ficticia presenta a Navarra como un paraíso, donde los problemas son atribuidos exclusivamente a la oposición y su capacidad de generar confusión.

Asimismo, Esparza denunció que el Gobierno de Chivite ha caído en la trampa de construir un relato que encubra sus errores y falencias, afirmando que presenta a Navarra como un lugar idóneo, a pesar de que los datos dicen otra cosa. Este tipo de narrativa, según el portavoz, es extremadamente dañina, ya que desvía la atención de la verdadera realidad en la que viven los ciudadanos navarros.

El portavoz de UPN también criticó la gestión en la sanidad pública, señalando preocupantes cifras sobre las listas de espera, que, según él, han aumentado desde la llegada de Chivite al poder. Con datos en mano, cuestionó la eficacia de las decisiones tomadas por el Gobierno foral, sugiriendo que las aparentes mejoras podrían ser resultado de estrategias engañosas más que de una gestión efectiva.

Esparza advirtió que la desigualdad también ha crecido bajo la administración actual, y que Navarra ha descendido en el ranking de comunidades autónomas en términos de renta garantizada. Su análisis incluía una crítica a cómo se están gestionando los recursos destinados a la integración social y laboral, señalando que el aumento de la brecha salarial sigue siendo un problema sin resolver.

Además, el portavoz regionalista también puso en duda la capacidad del Gobierno para atraer y retener inversiones, mencionando la reciente decisión de multinacionales como Volkswagen para trasladar operaciones a otras comunidades, lo que podría poner en riesgo el empleo en Navarra. Esparza enfatizó que este tipo de decisiones reflejan una falta de apoyo efectivo al sector industrial en la región.

Con un repaso a las estadísticas del paro, Esparza destacó que Navarra se encuentra en una situación única, siendo la única comunidad donde el desempleo ha crecido. Todo esto, en el contexto de una administración que no logra convencer a sus ciudadanos de su efectividad, llevando a la percepción de que la imagen de Navarra está en una trayectoria descendente en el ámbito nacional.

Esparza cerró su intervención pidiendo una serie de medidas centradas en mejorar la situación de los jóvenes, promover la igualdad salarial, y garantizar políticas que fomenten la salud y bienestar de la población. Enfatizó en la necesidad de recuperar la credibilidad y la imagen de Navarra a través de un enfoque moderado, en contraposición a las prácticas actuales que considera inadecuadas para el desarrollo de la comunidad.