Crónica Navarra.

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EH Bildu propone proteger la sanidad pública en la nueva Ley Foral de Salud y se opone a modificaciones en su naturaleza jurídica.

EH Bildu propone proteger la sanidad pública en la nueva Ley Foral de Salud y se opone a modificaciones en su naturaleza jurídica.

PAMPLONA, 10 de enero.

La portavoz del partido EH Bildu, Laura Aznal, ha manifestado su opinión acerca del anteproyecto de Ley Foral de Salud, señalando que este presenta un considerable potencial de mejora. Aznal ha enfatizado la necesidad de “blindar” el sistema público de salud en la futura normativa, a fin de protegerlo de las crecientes tendencias privatizadoras que amenazan su integridad. Además, ha expresado su desacuerdo con la propuesta de cambiar la naturaleza jurídica del Sistema Nacional de Salud (SNS), argumentando que tal decisión resultaría en la pérdida de una competencia histórica.

Este viernes, Aznal realizó una aparición ante los medios tras participar en una jornada informativa dedicada al anteproyecto de Ley Foral de Salud, la cual marcó el cierre de una serie de encuentros que la coalición ha mantenido con “los principales agentes sociales y profesionales en el ámbito sanitario de Navarra”.

La portavoz ha subrayado que “la sanidad constituye un elemento estratégico” y figura entre las principales preocupaciones de los ciudadanos navarros. Según su opinión, el anteproyecto ofrece una ventana de oportunidad para estructurar un sistema que pueda verdaderamente satisfacer las necesidades presentes y futuras de la sociedad de Navarra.

A su juicio, aunque el anteproyecto incluye “aspectos positivos que reflejan un avance”, también es evidente que hay un “margen significativo de mejora”. Debería enfocarse en abordar “las deficiencias actuales del sistema, garantizar los derechos de la población” y proteger el sistema público frente a los riesgos de privatización.

En este contexto, Aznal ha expresado que no ve la necesidad de transformar el organismo autónomo en una entidad pública-empresarial. Ha destacado que, de los contactos sostenidos por la coalición, se ha evidenciado un “rechazo frontal” hacia esta modificación de la naturaleza jurídica.

La portavoz ha desechado esta propuesta porque, según su crítica, “perdemos una competencia histórica”; esto se debe a que “el personal pasaría a estar sujeto a la legislación estatal”, lo que implicaría una “pérdida de control y transparencia”. Ha añadido que, “basándonos en experiencias anteriores, no se ha observado ningún beneficio cualitativo, ni se ha solucionado un solo problema en el ámbito sanitario, y las derivaciones hacia la sanidad privada han aumentado significativamente”.

EH Bildu sostiene que la futura ley “debe enfocarse en la estructura, organización y gestión del sistema público” y debe contemplar “cinco cambios esenciales”. En primer lugar, la propuesta aboga por “garantizar un sistema público universal para todos”, fundamentado en la Atención Primaria, que tenga un enfoque preventivo y promueva la salud. Asimismo, exige “blindar el sistema público frente a las poderosas corrientes privatizadoras que impulsa el neoliberalismo capitalista”.

En el marco de la reorganización del mapa sanitario, Aznal ha instado a “especificar en la ley la estructura orgánica básica y definir un modelo de gobernanza que designe los órganos de dirección, gestión, control y participación”. También ha sugerido “implementar un modelo ágil de gestión del personal, utilizando normativa propia de Navarra”, que debe ser negociada con la representación sindical. Finalmente, su coalición viene a demandar “fomentar la participación social en la formulación de políticas de salud”.

En relación con este tema, Aznal ha declarado que “una de las principales preocupaciones y quejas expresadas por todos los colectivos” durante los encuentros realizados por EH Bildu ha sido la “falta de participación” en el proceso de elaboración de esta ley, resaltando que “esta es una de las carencias más relevantes”.

La portavoz de EH Bildu ha enfatizado que la creación de una nueva ley es “totalmente necesaria”, ante la vigencia de la actual, que data de 1990. “Requerimos una nueva Ley Foral de Salud, pero no cualquier ley”, ha subrayado Aznal, quien ha añadido que “el sistema no se transformará de la noche a la mañana, pero este es el momento clave y tenemos la oportunidad de dar pasos determinantes hacia adelante”.