Crónica Navarra.

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Aficionados de Osasuna exigen la renuncia de la delegada del Gobierno tras la represión policial en El Sadar.

Aficionados de Osasuna exigen la renuncia de la delegada del Gobierno tras la represión policial en El Sadar.

Este sábado, Pamplona se convirtió en el escenario de una significativa manifestación organizada por los seguidores del Club Atlético Osasuna, quienes se unieron en una marcha silenciosa para expresar su descontento por las recientes acciones de la policía durante el partido en el estadio El Sadar el 21 de febrero, donde se vivieron cargas policiales tras el encuentro entre Osasuna y Real Madrid. Durante la protesta, se exigió, además, la dimisión inmediata de la delegada del Gobierno en Navarra, Alicia Echeverría, a quien reprocharon su falta de autocrítica respecto a la actuación policial.

La movilización tuvo lugar en la Plaza de los Fueros de Pamplona, donde empezaron a agruparse los aficionados del equipo rojillo. Alrededor de las doce del mediodía, la marcha se puso en movimiento, encabezada por una pancarta que rezaba 'Porque somos Osasuna', y avanzó por la Avenida Zaragoza hasta su culminación en el estadio, llevando consigo carteles que mostraban imágenes de las lesiones sufridas por algunos de los afectados durante los enfrentamientos.

Antes de iniciar la marcha, Oihane Agirregoikoa, representante de la plataforma Sadar Bizirik, tomó la palabra para agradecer el respaldo y la movilización de los aficionados: "No podemos permitir que se normalice el hecho de ser agredidos con violencia en nuestro propio hogar", afirmó con firmeza.

Durante su intervención, Agirregoikoa subrayó que la afición de Osasuna históricamente ha sido menospreciada por las autoridades que controlan el fútbol y reiteró que "no vamos a aceptar que intenten alterar nuestra esencia". También defendió el carácter histórico de El Sadar y llamó a mantener la cohesión dentro del llamado osasunismo popular.

En esta línea, la plataforma exigió el cese inmediato de Alicia Echeverría, argumentando que sus declaraciones defendiendo a la policía y la seguridad privada carecían de la autocrítica necesaria, tras el incidente. "No podemos tolerar que, después de dos semanas, no haya una asunción de responsabilidades adecuada", agregó Agirregoikoa.

Sadar Bizirik enfatizó la importancia de que la manifestación se mantuviera en un tono silencioso y unido hasta el final, proyectando así una imagen contundente de rechazo a lo sucedido. "Esto es exactamente lo que aquellos que nos agredieron no quieren que se muestre", comentaron miembros de la plataforma. Por último, expresaron su solidaridad hacia las personas que sufrieron lesiones a causa de la actuación policial durante los disturbios.