UPN exige firmeza al Gobierno foral sobre la corrupción, mientras el PSN afirma haber tomado una postura defensiva.
PAMPLONA, 15 de diciembre.
Javier Esparza, portavoz de UPN en el Parlamento foral, ha solicitado este lunes a los miembros del Gobierno de Navarra que tomen una postura decidida ante los recientes escándalos de corrupción que se están destapando. Desde las filas del PSN, se ha defendido la posición del partido, asegurando que han actuado con firmeza desde el primer momento ante estas preocupaciones.
Tras la reunión de la Mesa y Junta de Portavoces, Esparza expresó su descontento con la simple destitución del director general de Obras Públicas a causa de un sobrecoste en la obra de Belate, calificando esta acción como “una broma de mal gusto”. Según él, los intereses políticos de los aliados del Gobierno parecen estar por encima de la integridad y la decencia esperadas en una administración responsable.
El dirigente de UPN no escatimó en críticas, señalando que el PSOE parece estar en un proceso de descomposición. Esparza hizo un llamado a sus socios de Gobierno para que dejen a un lado sus intereses partidistas y eviten ensuciar la imagen del Ejecutivo navarro, acusándolos de complicidad con una corrupción en la que, según él, la presidenta María Chivite tiene un papel comprometedor.
Por su parte, Ainhoa Unzu, portavoz del PSN, defendió que su partido ha tomado una posición clara contra la corrupción desde el comienzo. Destacó la intervención del secretario general, Pedro Sánchez, como un ejemplo de rechazo a estas prácticas. "Cualquier persona que cometa irregularidades deberá rendir cuentas ante la justicia", subrayó Unzu, indicando que su partido se distancia de cualquier mala actuación atribuible a otros.
Aunque reconoce que no pueden hacerse responsables por las acciones de terceros, Unzu reafirmó el compromiso del PSN de trabajar con transparencia y responsabilidad.
En otro punto de la discusión, la portavoz de EH Bildu, Laura Aznal, enfatizó la política de tolerancia cero hacia la corrupción de su partido, prometiendo un compromiso con la transparencia y la búsqueda de la verdad en los hechos relacionados con las acusaciones recientes. A pesar de esta postura sobre la corrupción, Aznal también criticó las tácticas de la oposición, argumentando que estas buscan desestabilizar el Gobierno actual en lugar de trabajar constructivamente.
Pablo Azcona, portavoz de Geroa Bai, se mostró igualmente preocupado por el desarrollo de las investigaciones en curso y recalcó que su grupo mantiene una posición de cero tolerancia frente a la corrupción, reclamando responsabilidades políticas donde sea necesario.
El portavoz del PPN, Javier García, acusó al Partido Socialista de estar sumido en una “grave crisis de corrupción” que, a su juicio, no solo les afecta a ellos, sino también a sus socios. Su crítica se centró en la percepción de que, mientras los escándalos continúan, los miembros del Gobierno parecen más interesados en mantener sus posiciones que en abordar la corrupción seriamente.
En una línea similar, Carlos Guzmán, representando a Contigo-Zurekin, admitió que la situación es preocupante, pero insistió en que el Gobierno de coalición sigue funcionando en un marco de normalidad política, a la vez que reafirmó su compromiso para combatir la corrupción desde dentro del Gobierno.
Finalmente, Emilio Jiménez de Vox concluyó afirmando que Navarra se ha convertido en “el epicentro de la corrupción” y acusó a los socialistas de estar más interesados en enriquecerse que en llevar a cabo una buena gestión. Criticó la falta de ética y responsabilidad en el manejo de las acusaciones y sugirió que el entramado corrupto es más amplio de lo que se está reconociendo públicamente.
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