En el corazón de Navarra, el arzobispo Florencio Roselló ha instado a los jóvenes a vivir su fe sin temor, durante su reciente homilía en Javier, marcada por un ambiente de fervor y convicción. En un mensaje contundente, Roselló animó a los asistentes a proclamar su fe de manera abierta y a considerar la vocación al sacerdocio si sienten el llamado divino.
Dicha reflexión tuvo lugar en la explanada del Castillo de Javier, donde se concluyeron las segundas Javieradas de 2026. El arzobispo aplaudió la valentía de los peregrinos que, a pesar de las adversas condiciones climáticas, se unieron en esta travesía pública. "No estamos aquí para escondernos ni a ocultar nuestras creencias; al contrario, afirmamos que no tememos a las críticas", enfatizó, planteando la pregunta sobre por qué no mantener ese mismo valor durante todo el año.
En su sermon, resaltó la importancia de esta peregrinación, no solo como una vivencia personal o colectiva, sino como un testimonio visible de fe. "Han caminado ante los ojos de quienes no creen y eso no ha sido un impedimento para ustedes", afirmó. Además, instó a los jóvenes a reconocer que la Iglesia necesita su energía y determinación en tiempos donde muchos parecen dudar de su identidad religiosa.
El arzobispo subrayó que esta manifestación de fe pública ofrece una oportunidad única para recordar a la sociedad que Dios es relevante y presente en la vida cotidiana de las personas. Roselló también hizo eco de la idea de que el Castillo de Javier es un espacio de inclusión, donde todos son bienvenidos, independientemente de su situación social o personal. "Aquí no hay jerarquías; todos somos iguales ante los ojos de Dios", afirmó, refiriéndose a la diversidad de la audiencia, que incluía a migrantes y excarcelados.
Roselló se adentró en el concepto de Javier como un refugio espiritual que está abierto a todos, frente a aquellos que, en su opinión, buscan silenciar este mensaje. Se cuestionó sobre el futuro de los menos favorecidos si se restringe la esencia misma de la fe. "¿Qué pasará con los más necesitados si se cierra este espacio?", se preguntó retóricamente.
Finalmente, instó a los jóvenes a ver a Javier como un faro que guía en la toma de decisiones, motivando a algunos a responder al llamado de Jesús. "Dios necesita sacerdotes para guiar a otros por el camino de la fe", concluyó, alentando a los presentes a no temer expresar su devoción ni a abrir sus corazones a los más vulnerables de la sociedad. "No hay que temer al llamado de Dios, ya sea hacia el sacerdocio o una vida de servicio", recalcó con pasión.
Tags:
Categoría:
Newsletter
Entérate de las últimas noticias cómodamente desde tu mail.