Crónica Navarra.

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El Parlamento foral valida los Presupuestos de 2025, que alcanzan los 6.431,3 millones, un incremento del 1,2% respecto a 2024.

El Parlamento foral valida los Presupuestos de 2025, que alcanzan los 6.431,3 millones, un incremento del 1,2% respecto a 2024.

PAMPLONA, 19 de diciembre. El Parlamento de Navarra ha tomado una decisión importante en su sesión plenaria de este jueves, donde se aprobó el proyecto de Presupuestos Generales de la Comunidad foral para el año 2025. Este proyecto, que recibió el respaldo de los grupos PSN, Geroa Bai y Contigo-Zurekin, se logró con la abstención de EH Bildu y la oposición firme de UPN, PPN y Vox. Los nuevos presupuestos alcanzan la cifra total de 6.431,3 millones de euros, lo que representa un aumento del 1,2% en comparación con el año 2024.

Las cuentas presentadas proyectan un gasto de 9.568 euros por habitante, lo que se traduce en un incremento de 112,85 euros respecto a lo que se había previsto en el anterior presupuesto. Este acuerdo entre el Gobierno foral y EH Bildu refuerza un pacto presupuestario que se ha mantenido durante los últimos años. Se trata de los segundos presupuestos de esta legislatura, los sextos bajo la dirección de María Chivite y los décimos que se aprueban consecutivamente en Navarra.

El portavoz de UPN, Javier Esparza, no se mostró complacido con esta aprobación, manifestando que los nuevos presupuestos “no abordan los problemas reales” que enfrentan los ciudadanos navarros, y que son más un instrumento para que los socialistas se mantengan en el poder. Criticó a Chivite, señalando que carece de un proyecto claro para Navarra y que su falta de acción, junto con el respaldo que da a EH Bildu, está perjudicando la economía de la región. Además, acusó al Gobierno de reaccionar de manera errática a las situaciones económicas, sin una clara visión de futuro.

Desde su perspectiva, Esparza afirmó que el Ejecutivo debería estar más enfocado en prever la situación de empresas como BSH, en lugar de ceder continuamente a las presiones externas, en particular las provenientes de Madrid. Afirmó que el Gobierno está más interesado en criticar a UPN que en realmente buscar soluciones efectivas para Navarra.

El representante del PSN, Ramón Alzórriz, respondió directamente a Esparza, sugiriendo que su actitud resulta deshonrosa para Navarra. Según él, las "derechas" no han logrado aceptar su papel como oposición y mantienen un distanciamiento evidente con la ciudadanía. Alzórriz insistió en la necesidad de unidad para impulsar el progreso, lamentando que, según su opinión, los partidos de la oposición terminarán por destruirse entre sí.

Alzórriz destacó que estos presupuestos implican un inversión de más de 9.568 euros por habitante, entre los que se incluyen 2.236 euros para sanidad, más de 1.500 euros en educación, 840 euros en servicios sociales, 224 euros en pensiones, 215 euros en vivienda, 100 euros en fomento del empleo y 121 euros en cultura. Apuntó que esto representa un aumento superior al 55% en la inversión social.

Por su parte, Laura Aznal de EH Bildu consideró que este consenso alcanzado es un paso positivo, aunque subrayó que los presupuestos no representan sus ideales. Valoró que la colaboración con el Gobierno ha permitido avanzar en políticas más audaces, aunque reconoció que persisten limitaciones para abordar todos los desafíos sociales y económicos actuales.

A pesar de no haber conquistado todas sus metas, Aznal subrayó la importancia del acuerdo político logrado, el cual ha permitido fortalecer los servicios públicos y ha añadido que la derecha no ha logrado participar de manera efectiva en este proceso.

Pablo Azcona, de Geroa Bai, culpó a la derecha de dejar las arcas públicas vacías y afirmó que el cambio en la gestión de las políticas ha dado lugar a un gobierno más estable y una mayoría progresista. Aseguró que estos presupuestos no solo revertirán los recortes anteriores, sino que también están preparados para enfrentar grandes desafíos como la pandemia o los efectos de la guerra en Ucrania.

Desde el PPN, Javier García advirtió que la reciente aprobación de estos presupuestos representa un paso más hacia una comunidad foral que no se alinea con lo que muchos consideran la verdadera Navarra. Criticó la inclinación del Gobierno hacia los intereses de los socios independentistas y lo que él considera una presión fiscal excesiva que afecta a los ciudadanos navarros.

En su intervención, García destacó que el “gasto récord” del presupuesto solo es factible gracias a un incremento en la recaudación que agrava la carga sobre los ciudadanos. Asimismo, expresó su preocupación por el cierre de empresas en la comunidad, que buscan un entorno fiscal más favorable, e instó a la destitución de quien él considera responsable del deterioro en la salud de Navarra.

Miguel Garrido, de Contigo-Zurekin, aunque valoró que estos presupuestos refuercen los servicios públicos y los derechos sociales, puntualizó que aún son insuficientes y que es necesario contar con mayores ambiciones para abordar los desafíos que enfrenta la comunidad en el siglo XXI.

Desde Vox, Maite Nosti rechazó completamente este presupuesto, señalando que parece más un ejercicio de imaginación que una respuesta efectiva a las verdaderas necesidades de los navarros. Nosti criticó que este presupuesto satisface principalmente a EH Bildu, argumento que se suma a su cernido acerca de la política fiscal del Gobierno, a la que considera dañina para las empresas locales.

Concluyó instando a Chivite a abandonar su enfoque ideológico y comenzar a trabajar realmente en función de las necesidades de los ciudadanos navarros.