Chivite se compromete a explorar opciones viables en las negociaciones entre Navarra, el Estado y BSH.
En un panorama marcado por la incertidumbre económica y la defensa del empleo, la presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite, se reunió este sábado con el comité de empresa de BSH en Esquíroz para reafirmar su compromiso de encontrar "alternativas viables" que aseguren la continuidad de la planta. Este esfuerzo se enmarca dentro de un grupo de trabajo establecido en colaboración con el Ministerio de Industria y la misma empresa luego de una reunión celebrada el viernes en Madrid. "Lucharemos por cada uno de los puestos de trabajo en la planta", declaró Chivite con firmeza.
El anuncio de la creación de un grupo de trabajo tripartito tiene como objetivo investigar soluciones para garantizar la permanencia de la planta y, con ello, la protección de los empleos asociados. El Gobierno de Navarra ha propuesto, además, establecer una "vía de comunicación permanente" con el comité de empresa a través de la Dirección General de Economía Social y Trabajo, asegurando un flujo constante de información y colaboración.
Chivite ofreció detalles a la prensa después de llevar a cabo una reunión cercana a una hora en el Palacio de Navarra con los representantes de BSH Esquíroz, donde se discutieron los resultados de la reunión en Madrid que incluyó al ministro de Industria, Jordi Hereu, y otros delegados de la multinacional. En este encuentro que demuestra el interés por encontrar una salida favorable para los trabajadores, también participaron los consejeros Mikel Irujo y Carmen Maeztu, así como directores generales relacionados con la economía social y el fomento empresarial.
La presidenta enfatizó que el Gobierno de Navarra "no renunciará a ningún escenario factible" y se dedicará a explorar todas las vías de reindustrialización posibles, subrayando la importancia de colaborar con el Ministerio y BSH para identificar proyectos industriales que capitalicen el talento y la infraestructura existente en Esquíroz.
Chivite anticipó que la primera reunión del grupo de trabajo podría tener lugar en un par de semanas, lo que les permitirá reunir la información necesaria y estar mejor preparados para esa mesa de diálogo. El consejero de Industria, Mikel Irujo, representará al Gobierno en esta mesa, donde el Ejecutivo central será representado por la secretaria de Estado de Industria.
Durante la reunión, Chivite insistió en que BSH debe designar un interlocutor que tenga la capacidad de decidir y que, en caso contrario, se le debe otorgar ese poder para trabajar en las alternativas. "No podemos perder el tiempo ni crear expectativas que luego no podrán materializarse", advirtió la presidenta, reconociendo la importancia de tener una comunicación efectiva y significativa con los representantes de la empresa.
Resaltó la "voluntad irrenunciable" del Gobierno de Navarra de explorar todas las alternativas en esta mesa de trabajo, manifestando que "esta opción no existía ayer" y abriendo nuevas posibilidades para proteger los empleos y la producción en la planta de Esquíroz.
Chivite expresó su deseo de que en esta mesa se trabaje proactivamente en alternativas industriales y subrayó la importancia de una colaboración coordinada, transparente y honesta con el comité y la multinacional. Este cuerpo de diálogo se concibe como fundamental para buscar soluciones efectivas para la situación actual de la planta.
La presidenta mostró empatía hacia el personal afectado, identificando la dificultad de trabajar en un ambiente de incertidumbre: "Entiendo que no es fácil y que es muy duro ir a trabajar todos los días bajo esta sombra, pero al menos hoy tenemos algo sobre lo cual trabajar", manifestó, reafirmando su compromiso de "pelear por cada uno de los puestos de trabajo".
Al ser cuestionada sobre la consideración de otras posibilidades ante un eventual cierre, Chivite remarcó que "no descartamos ninguna opción que sea viable". Explicó que en la reciente reunión con BSH, la empresa mencionó desafíos como "cambios en el comportamiento del mercado", la competencia con China y una "pérdida de cuota de mercado" como justificación para su decisión de cerrar la planta. Sin embargo, Chivite subrayó que, a pesar de estos argumentos, la empresa no está en pérdidas, lo que añade una capa más de complejidad a la situación.
Ante el anuncio del grupo alemán de cerrar su planta en Esquíroz a partir de junio, tanto Chivite como el ministro Hereu habían enviado previamente cartas a Matthias Metz, CEO de BSH, solicitando la designación de un interlocutor para discutir la posibilidad de revertir dicha decisión o explorar alternativas que salvaguarden tanto las capacidades industriales como los empleos vinculados a la planta de Esquíroz.
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