Crónica Navarra.

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Siemens-Gamesa solicita anular el ERE y un compromiso firme para diversificar sus operaciones.

Siemens-Gamesa solicita anular el ERE y un compromiso firme para diversificar sus operaciones.

Una vez más, la situación laboral en el sector energético español se encuentra en el punto de mira, y esta vez con Siemens-Gamesa como protagonista principal. En un reciente comunicado de prensa, el comité de empresa, que incluye a representantes de ELA, CCOO y UGT, ha expresado su rechazo a un nuevo expediente de regulación de empleo (ERE) que prevé el despido de 240 trabajadores. Estos líderes sindicales afirman que los empleados no deberían ser los que asuman las consecuencias de la gestión deficiente de unos pocos directivos al frente de la compañía.

El ERE afectará a 240 de los 3.117 trabajadores del área de oficinas de la empresa, con una significativa cantidad de personal en la planta de Sarriguren y la de Zamudio. El periodo de negociación ya ha comenzado, y se extenderá hasta el 6 de febrero. Las reestructuraciones están programadas para llevarse a cabo entre este año y septiembre de 2026, lo que genera un palpable ambiente de incertidumbre entre los empleados.

En la rueda de prensa, celebrada en Pamplona, Almudena Herrera de ELA, Mikel Tapia de UGT y Manuel San Juan de CCOO pusieron de relieve la gravedad de la situación, aludiendo a que esta es la séptima vez en los últimos ocho años que la compañía recurre a un ERE. Durante este tiempo, la inestabilidad ha estado marcada por la llegada y marcha de cinco CEO distintos y el cierre definitivo de varias plantas, mientras que otras, pese a su alta rentabilidad, han sido vendidas sin justificación aparente.

Los sindicalistas han hecho hincapié en la “paradoja” que representa que, en un momento en que Siemens Energy prevé la creación de más de 14.000 nuevos empleos en un futuro cercano, la filial de energía eólica se esté deshaciendo de trabajadores. Critican que la empresa está reacia a abrir nuevas áreas de negocio en España, más allá de la energía eólica, lo que podría contribuir significativamente a mitigar esta situación.

Mikel Tapia, en su intervención, enfatizó que, aunque Gamesa se ha centrado en el sector eólico, su integración en Siemens Energy debería reforzar la necesidad de diversificación. Además, subrayó que la compañía cuenta con un personal altamente capacitado en España, capaz de satisfacer las demandas de las nuevas áreas de negocio que se podrían establecer.

Por su parte, Manuel San Juan destacó el crecimiento acelerado de las divisiones de gas y redes, junto con la digitalización, que también está generando expectativas positivas. Puso como ejemplo la reciente apertura de una planta en Budapest, que ha creado más de 300 puestos de trabajo, lo que incide en la posibilidad de que el personal cualificado de Navarra, Euskadi y Madrid esté perfectamente apto para ocupar puestos en estas nuevas áreas comerciales.

El comité de empresa ha señalado una evidente “desventaja” en la que se encuentran las empresas eólicas europeas frente a competidores, principalmente chinos, que cuentan con un entorno más proteccionista y no cesan en su expansión. Critican la inacción del Wind-package Europe, que, aunque diseñado para proteger a las empresas del continente, se ha quedado reducido a simples avales económicos sin compromisos concretos que resguarden el empleo y la cadena de suministro.

Frente a este panorama, el comité ha instado a la clase política a reconocer la “oportunidad de crecimiento” que representaría la consolidación de distintas áreas dentro de Siemens-Gamesa. Han subrayado la gravedad de las repercusiones que tendría el cierre de una empresa de tal magnitud en el ámbito laboral y económico.

Por último, han demandado, con carácter de urgencia, un “soporte real” por parte de las administraciones. Consideran que es esencial incluir en los pliegos de condiciones requisitos que prioricen al fabricante de turbinas que genere más empleo en sus proyectos. Asimismo, han pedido atención hacia la repotenciación de parques eólicos obsoletos, ya que esto podría ser vital para el mantenimiento del empleo y la seguridad del sector en un futuro.

Con estas propuestas, el objetivo es no solo detener la pérdida de puestos de trabajo, sino también salvaguardar la competitividad de un sector donde España ha sido tradicionalmente una potencia mundial y contribuir al ambicioso objetivo de descarbonización que la sociedad demanda.