La presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite, junto a Beatriz Corredor, presidenta de Redeia, han inaugurado simbólicamente las obras de una nueva línea eléctrica que promete transformar el panorama energético de la región. El evento tuvo lugar en Oteiza, donde se realizó la colocación de la primera piedra de la línea Tierra Estella-Muruarte, que tendrá una capacidad de 220 kV.
Este ambicioso proyecto, que cuenta con una inversión superior a los 25 millones de euros, ha sido reconocido como un eje de interés foral por parte del Gobierno de Navarra. Se espera que responda a las necesidades de varias empresas y asociaciones locales, proporcionando un suministro energético más fiable que impulse el desarrollo industrial y propicie el crecimiento económico del área.
Corredor subrayó la relevancia de estas infraestructuras, especialmente en un momento crucial para la industria europea y española. Además, resaltó el compromiso de su empresa para apoyar a Navarra en su camino hacia convertirse en un centro atractivo para la inversión.
La presidenta Chivite hizo hincapié en la importancia de esta nueva línea eléctrica y subestación para corregir un déficit energético que ha afectado históricamente a Tierra Estella. Señaló que, como la región más industrializada del país, Navarra necesita la infraestructura adecuada para facilitar la transición energética y atraer proyectos industrialmente intensivos en electricidad.
El presidente de Laseme, Carlos Ros, se mostró optimista respecto al impacto que tendrá esta subestación, afirmando que no solo solucionará las deficiencias energéticas históricas, sino que también se convertirá en una oportunidad única para reindustrializar la comarca.
La nueva línea abarcará una distancia de 30 kilómetros, conectando la subestación de Oteiza con la subestación de Muruarte, que también se expandirá para adaptarse a este proyecto. Red Eléctrica enfatizó que el recorrido ha sido diseñado a través de un proceso participativo, garantizando una solución técnica, social y medioambientalmente viable.
Con esta infraestructura, se abrirá la puerta a nuevos proyectos de energías renovables en una zona con un significativo potencial eólico, conforme al Plan Energético de Navarra. Además, se espera que la conexión con la futura línea de 400 kV Navarra-País Vasco refuerce la estabilidad del sistema eléctrico, facilitando la integración de fuentes de energía renovables y sirviendo como un elemento clave en la nueva interconexión con Francia a través del Golfo de Bizkaia.
Tags:
Categoría:
Newsletter
Entérate de las últimas noticias cómodamente desde tu mail.