Crónica Navarra.

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Pamplona refuerza su flota policial con la compra de tres vehículos eléctricos.

Pamplona refuerza su flota policial con la compra de tres vehículos eléctricos.

La reciente sesión de la Junta de Gobierno Local en Pamplona ha dado luz verde a un proyecto que despierta tanto interés como preocupación. Se ha decidido avanzar en la licitación para la adquisición de tres vehículos eléctricos destinados a la Policía Municipal, con una inversión que alcanza los 140.000 euros. Esta iniciativa, que promete modernizar la flota policial, está respaldada por fondos europeos provenientes de los Next Generation EU a través del programa Moves III, alineándose con las estrategias del Gobierno de España en su plan de recuperación.

El Ayuntamiento ha enfatizado la necesidad de renovar los vehículos de la Policía Municipal para mejorar su eficacia operativa. Este movimiento responde a la intención de adaptar los recursos de seguridad a los estándares y compromisos del desarrollo sostenible establecidos en la Agenda 2030. Sin embargo, la cuestión de si estos gastos son prioritarios en el contexto actual puede ser objeto de debate.

La introducción de estos vehículos eléctricos no solo busca disminuir las emisiones de gases contaminantes, sino que también se espera que reduzca la polución acústica, un problema que afecta a muchas comunidades donde la tranquilidad es esencial. Además, se proyecta que esta modernización conllevará una reducción en los costos de operación, algo que puede ser bien recibido por los contribuyentes.

Las especificaciones para esta compra son rigurosas. Todos los vehículos serán entregados antes de que termine el año y estarán pintados de blanco, sin ninguna rotulación visible. La licitación se ha fragmentado en dos lotes: el primero, de 80.000 euros, abarca la compra de dos automóviles tipo turismo compacto o SUV, mientras que el segundo, con un valor de 60.000 euros, se enfoca en una furgoneta eléctrica de mayor capacidad.

Los futuros vehículos están diseñados para ofrecer mayores comodidades y funcionalidad, con un espacio adecuado para pasajeros y carga, complementando así las necesidades operativas de la Brigada de Proximidad y Seguridad Vial. Este tipo de decisiones, aunque respaldadas por incentivos europeos, deberían ser evaluadas cuidadosamente en el contexto de las prioridades actuales de la ciudad.