Crónica Navarra.

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Pamplona exige un salario mínimo y pensiones adecuadas en una contundente protesta.

Pamplona exige un salario mínimo y pensiones adecuadas en una contundente protesta.

PAMPLONA, 5 de abril.

El Movimiento de Pensionistas de Euskal Herria organizó el pasado sábado una manifestación en la que se exigió la implementación de pensiones y salarios mínimos que sean “justos y suficientes”. Esta movilización, que se sumó a otras protestas llevadas a cabo en las tres capitales del País Vasco, recibió el respaldo de una serie de sindicatos, entre ellos ELA, LAB, ESK, CGT, CNT, STEILAS, ETXALDE e HIRU, así como de diferentes grupos sociales.

La marcha dio inicio alrededor de las 18:00 desde la Plaza de la Constitución, donde los asistentes portaban una pancarta con el mensaje “Por unas pensiones y un salario mínimo justo y suficiente”. El recorrido incluyó calles emblemáticas como Yanguas y Miranda, Conde Oliveto, Príncipe de Viana y San Ignacio, finalizando en el Paseo Sarasate, en las cercanías del Parlamento de Navarra.

Elena Llanes, representante del Movimiento de Pensionistas, manifestó ante los medios su solicitud de “pensiones y salarios dignos ya, de manera inmediata para todos”. Hizo hincapié en la necesidad de un “reparto equitativo de la riqueza”, considerado por ella como vital para cerrar brechas raciales y de género, que afectan mayoritariamente a migrantes y mujeres.

Llanes también realizó una crítica a las grandes corporaciones, argumentando que estas han visto incrementados sus beneficios, mientras muchos pensionistas y trabajadores se ven en la necesidad de enfrentar la pobreza y la exclusión social.

De igual manera, rechazó las “narrativas engañosas que buscan dividirnos” y reafirmó la idea de que la lucha por pensiones y salarios dignos es un objetivo común que seguirán persiguiendo.

Imanol Pascual, del sindicato ELA, destacó el “derecho a decidir de Navarra” en establecer su propio salario mínimo. Criticó la negativa del Gobierno de Navarra, UGT, CCOO y la patronal hacia esta propuesta y cuestionó la postura de los sindicatos mayoritarios, que en el País Vasco apoyan un salario mínimo diferente al del Estado español.

Pascual expresó su firme intención de no rendirse en su lucha y confirmó que continuarán con las movilizaciones hasta lograr que Navarra pueda fijar su propio salario mínimo, beneficiando así a los sectores más vulnerables del mercado laboral.

En consonancia con esta postura, Imanol Karrera, de LAB, subrayó que los trabajadores y pensionistas de Navarra buscan un salario mínimo que esté por encima del establecido a nivel estatal, al considerar que este último es “totalmente insuficiente”. Se refirió a este deseo como algo que, a su juicio, goza de un amplio respaldo en la sociedad navarra.

Karrera solicitó a la CEN, UGT y CCOO que expliquen a la ciudadanía de Navarra por qué se niegan a discutir y negociar sobre la creación de un salario mínimo específico para la región. También argumentó que los navarros son tratados como “ciudadanos de segunda” en comparación con sus homólogos del País Vasco, donde hay respaldo institucional a este tipo de negociaciones.

Asimismo, criticó a la presidenta María Chivite por negar el acceso a espacios de reunión, algo que considera ha socavado la dinámica de esta lucha. El representante de LAB concluyó que el Gobierno de Navarra debe actuar en función de las necesidades de su sociedad y facilitar la creación de un salario mínimo que, junto con pensiones dignas, permita a los ciudadanos enfrentar sus desafíos económicos cotidianamente.