En un cambio significativo para la circulación en el campus de la Universidad de Navarra, se establecerá un límite de velocidad de 30 km/h en la carretera que lo atraviesa, priorizando la movilidad ciclista. Esta modificación, que transforma la vía en una ciclocalle de un solo sentido, busca mejorar la fluidez del tráfico y reducir el número de accidentes en esta área, al tiempo que optimiza el funcionamiento del Transporte Urbano Comarcal (TUC) y la recogida de residuos.
La intervención en la carretera, que se extiende más allá de las opciones anteriores que limitaban la acción a un espacio concreto entre las rotondas de la calle Esquíroz y la prolongación de Fuente del Hierro, se justifica por la necesidad de abordar un problema de peligrosidad de manera integral y calmar el tránsito en una vía que actualmente enfrenta un alto volumen de tráfico.
El nuevo sentido de circulación, que irá de Azpilagaña hacia la Venta Andrés, está diseñado para alivianar la carga en la rondo de Azpilagaña, al dar prioridad al TUC en esta área, que ha mostrado ser problemática durante las horas punta. Además, se facilitará la recogida de residuos en la universidad, manteniendo el acceso a todos los servicios de UNAV y reduciendo el tráfico interno en la zona.
Se ha descartado la opción de permitir el tráfico desde la avenida de Aróstegui hacia Azpilagaña, debido a la sobrecarga que esto causaría en la intersección con la avenida de Navarra y a posibles retenciones en la carretera del campus. Desde el Ayuntamiento advierten que esta circulación alternativa complicaría aún más la confluencia con otras calles importantes, empeorando así la movilidad en la zona.
El Consistorio también se ha puesto en contacto con la Universidad de Navarra y los municipios colindantes para comunicarles estas modificaciones, dado que mostraron su preocupación sobre el impacto que estas medidas podrían tener en el tráfico de sus localidades.
En respuesta a las inquietudes planteadas, el Grupo Técnico de Movilidad y la Policía Municipal han optado por implementar restricciones de tráfico menos drásticas que las que se habían considerado inicialmente, que incluían un cierre total de la carretera. Las nuevas medidas son el resultado de un análisis exhaustivo y buscan conciliar la efectividad del transporte público con la seguridad vial.
Originalmente, se había considerado cerrar completamente la carretera entre las rotondas mencionadas, restringiendo el acceso a vehículos autorizados, incluidas emergencias y servicios esenciales. Sin embargo, las nuevas estrategias buscan una solución más equilibrada, utilizando cámaras de seguridad para controlar el acceso.
La Mancomunidad de la Comarca de Pamplona, encargada del servicio de transporte y recogida de residuos, se mostró favorable a la idea de restringir el tráfico, aunque apoya el sentido único de circulación propuesto, que ayuda a mitigar las complicaciones en la calle Fuente del Hierro durante las horas de mayor afluencia. No obstante, esta modificación requerirá ajustar la ubicación de algunos contenedores para garantizar la eficiencia en la recogida de residuos.
A pesar de que se han desechado opciones que implicaban eliminar completamente un sentido de circulación, se están valorando posibilidades de establecer un carril bici en la misma dirección de la ciclocalle. Sin embargo, la infraestructura actual no permite la creación de un carril bici unidireccional sin una reurbanización significativa, algo que podría contemplarse para futuras intervenciones.
Las ciclocalles, según la Ordenanza de Movilidad, son vías con señalización específica que limitan la velocidad máxima a 30 km/h, priorizando el tráfico ciclista. Estas calles pueden incorporar medidas adicionales para fomentar la seguridad y la reducción de la velocidad, garantizando el respeto a la señalización y las normas de prioridad en las intersecciones.
Categoría:
Newsletter
Entérate de las últimas noticias cómodamente desde tu mail.