Crónica Navarra.

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Grupo dimisionario del CREENA advierte sobre el convenio con Fundación Alegría como un golpe al modelo de atención.

Grupo dimisionario del CREENA advierte sobre el convenio con Fundación Alegría como un golpe al modelo de atención.

PAMPLONA, 17 de enero.

La reciente renuncia del equipo directivo del CREENA (Centro de Recursos para la Equidad Educativa de Navarra) ha generado alarma sobre el futuro de la atención a la diversidad en la educación. Consideran que esta dimisión representa una seria amenaza a los principios establecidos en el modelo educativo, al abrir la puerta a la introducción de personal externo en las aulas, lo que podría afectar la dirección pública del sistema educativo.

En un comunicado, los exdirigentes del CREENA han respondido a las declaraciones del consejero de Educación, Carlos Gimeno, quien afirmó que "la privatización de la atención a la diversidad es un tema cerrado". Según el equipo dimisionario, el convenio firmado en febrero de 2025 con la Fundación Alegría no ha traído la sustitución de profesionales ajenos al sistema educativo, como se había aludido por Gimeno en su intervención reciente.

Los dimisionarios subrayan que el verdadero núcleo del debate debe enfocarse en el convenio que han cuestionado. Argumentan que es primordial analizar sus implicaciones sobre la intervención educativa y las garantías que proporciona para mantener la coherencia del sistema educativo, la autonomía de los centros y el control público en su respuesta educativa.

Además, han denunciado que el diseño de la Comisión Técnica prevista en el convenio ha sido insuficientemente evaluado. Aseguran que la comisión paritaria, que cuenta con representantes tanto del Departamento de Educación como de la Fundación Alegría, puede tener un impacto significativo debido a su naturaleza no meramente consultiva, lo que generaría un riesgo operacional dado que podría influir en decisiones educativas clave.

Alertan sobre el hecho de que, en ocasiones en las que la presidencia de esta comisión recaiga en la Fundación, el voto de calidad podría otorgar a un ente privado capacidad de influir en decisiones que son propias del ámbito público. Esto, señalan, podría minar la estructura organizativa y la autonomía del sistema educativo.

El equipo antiguo también ha señalado la preocupación sobre el ingreso de personal ajeno a las instituciones educativas, ya que consideran que esto atenta contra el modelo de atención a la diversidad que han defendido y que se basa en la centralidad del centro educativo y la responsabilidad del profesorado. Argumentan que la intervención de estos externos, aunque temporal, alteraría la dinámica en las aulas y afectaría a la autonomía pedagógica de los centros.

En respuesta a las declaraciones de Gimeno sobre la falta de establecimiento de la Comisión Técnica, han aclarado que esto no se debe a la inacción del departamento, sino a una postura técnica defendida por el CREENA, la cual subraya la necesidad de revisar el contenido del convenio para evitar comprometer la coherencia del modelo educativo. En dos ocasiones, el director de CREENA expresó que no se podían iniciar las actividades de la comisión mientras el convenio no fuera revisado.

Las razones para esta negativa, afirman, se basan en la responsabilidad profesional de no activar un marco que dé lugar a problemas en el modelo actual de atención a la diversidad y la autonomía de las escuelas.

Sobre los datos utilizados en su análisis técnico, han aclarado que información relativa a solicitudes de colaboración y el diagnóstico de alumnos con Trastorno del Espectro Autista fueron efectivamente parte de los informes enviados al Departamento de Educación. Por lo tanto, desmienten la afirmación de que el departamento no contaba con dicha información.

El equipo dimisionario reafirma su compromiso con la colaboración de asociaciones y fundaciones que trabajan en temas de diversidad, y las ven como una oportunidad valiosa para mejorar la educación. Sin embargo, insisten en que dicha colaboración debe realizarse desde marcos técnicos claros, enfocándose en la asesoría y la coordinación, y evitando la intervención directa en las aulas o en decisiones públicas.

Finalizan haciendo un llamado a debatir sobre cómo asegurar que cualquier colaboración externa fortalezca el sistema público sin menoscabar las autonomías y sin fragmentar el modelo educativo existente.