El día de hoy, el Parlamento de Navarra ha llevado a cabo una votación en la que ha decidido no respaldar una propuesta que pedía a las autoridades del Gobierno central y a la Junta de Bardenas que no renovaran el contrato que permite el uso del polígono de tiro ubicado en las Bardenas, el cual tiene vigencia hasta 2028.
Dicha iniciativa fue presentada por Geroa Bai y logró contar con el respaldo de EH Bildu, Geroa Bai y Contigo-Zurekin, mientras que se opuso abrumadoramente por parte de UPN, PSN, PPN, Vox y la parlamentaria independiente Maite Nosti.
Además de rechazar la moción, el Parlamento ha instado al Gobierno de Navarra a llevar a cabo un estudio que explore las alternativas de desarrollo económico en la zona de las Bardenas Reales, con la intención de buscar opciones que puedan sustituir los ingresos que actualmente perciben las entidades locales en relación con el polígono de tiro.
Contigo-Zurekin había propuesto una enmienda que fue aceptada y que expresaba el apoyo a la XXXV Marcha por el desmantelamiento del polígono de tiro, una actividad que se llevará a cabo por la Asamblea Antipolígono en el primer domingo de junio.
Durante el debate, Mikel Asiain, representante de Geroa Bai, puso sobre la mesa el atractivo económico que supone el polígono, resaltando que las 22 entidades que perciben ingresos por su uso están acumulando alrededor de 210 millones de euros en un periodo de 20 años. Sin embargo, también cuestionó si se puede considerar que esta actividad es segura para las comunidades cercanas, al recordar que desde 1968 han ocurrido 32 accidentes aéreos, resultando en la muerte de 21 militares. Se preguntó a los presentes si estarían dispuestos a asumir la responsabilidad en caso de que un hecho similar afectara a la población civil.
Por su parte, Félix Zapatero, de UPN, argumentó que la propuesta de Geroa Bai no es una defensa ambiental, sino que encierra intereses políticos. Subrayó el respeto por la autonomía de las Bardenas y defendió que las maniobras cumplen con estándares de seguridad rigurosos, refutando la certeza acerca de los accidentes mencionados.
Desde el PSN, Javier Lecumberri destacó que, aunque pueden solicitar acciones, en última instancia las decisiones recaen en quienes tienen la autoridad sobre estas competencias. Asimismo, expresó su sorpresa ante la sugerencia de analizar cómo reemplazar los ingresos de las entidades locales en caso de que se efectúe una modificación en el uso de las Bardenas.
Laura Aznal, de EH Bildu, argumentó que los pobladores de la Ribera viven bajo la amenaza de ejercicios militares con fuego real y que el material bélico presenta un riesgo para la salud de los ciudadanos. Insistió en la necesidad de gestionar el área de forma que se respete tanto el entorno como las condiciones socioeconómicas de los habitantes, en lugar de perpetuar un sistema que depende de los ingresos generados por el polígono de tiro.
Javier García, del PPN, enfatizó que la continuidad del polígono no dependerá de la votación del Parlamento, ya que dicha decisión recae en la Comunidad de las Bardenas y el Ministerio de Defensa. Afirmó que las localidades involucradas apoyan la existencia del polígono y que la mayoría de las prácticas se llevan a cabo sin cargas explosivas.
En el Grupo Mixto, Emilio Jiménez (Vox) describió como inapropiado el momento para exigir el cierre del polígono, en medio de un contexto europeo que busca reforzar su capacidad defensiva. Criticó la moción como una propuesta antimilitarista que carece de fundamento, recordando que Navarra tiene una alta tasa de siniestralidad que parece no ser una preocupación para quienes abogan por el desmantelamiento del polígono.
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