Crónica Navarra.

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El Parlamento de Navarra apoya la oficialización del euskera en Europa.

El Parlamento de Navarra apoya la oficialización del euskera en Europa.

La reciente sesión plenaria del Parlamento de Navarra ha resultado en la aprobación de una moción impulsada por Geroa Bai, en la que se solicita al Consejo de Asuntos Generales de la Unión Europea que reconozca de manera oficial al euskera, junto al catalán y al gallego. Este llamamiento se enmarca dentro de las gestiones que ha realizado el Gobierno de España, buscando así formalizar la oficialidad de estas lenguas en el ámbito comunitario.

La iniciativa de Geroa Bai se ha presentado tras el aplazamiento de la votación en la Unión Europea para otorgar el estatus de lenguas oficiales a estas tres lenguas, un retraso que se produjo debido a las reticencias manifestadas por algunos Estados ante la propuesta del Gobierno español, que surge de un acuerdo con el partido Junts.

En el Parlamento foral, la moción recibió el respaldo de varias formaciones políticas, entre ellas el PSN, EH Bildu, Geroa Bai y Contigo-Zurekin. Por otro lado, UPN optó por la abstención, mientras que los representantes del PPN, Vox y una parlamentaria no adscrita votaron en contra.

Mikel Asiain, parlamentario de Geroa Bai, reafirmó la necesidad de enviar un mensaje claro a quienes tienen la potestad de decidir sobre la oficialidad del euskera, solicitando a los otros grupos que no desvinculen esta discusión de asuntos políticos más amplios. Asiain argumentó que apoyar el reconocimiento del euskera como lengua oficial en la UE implicaría aceptar una mayor diversidad lingüística que refleja mejor la realidad de los Estados miembros de la Unión, al tiempo que criticó la actual zonificación lingüística en Navarra.

Por su parte, Isabel Olave de UPN declaró que, aunque no están en contra de la moción, les es imposible votarla a favor, argumentando que el euskera debe ser reconocido como lengua oficial de la UE. Sin embargo, enfatizó que el debate actual es resultado de una maniobra política vinculada a la gestión de Pedro Sánchez, y no de una genuina reivindicación social.

Javier Lecumberri del PSN destacó que la propuesta gubernamental es el fruto de un acuerdo y refutó las críticas a la validez de tales pactos, asegurando que oponerse a la oficialidad del euskera, del catalán y del gallego solo por su origen negociador es una postura difícil de justificar. Asimismo, defendió la importancia del euskera como símbolo identitario que se debe respetar dentro del marco de la realidad sociolingüística de Navarra.

Eneka Maiz, de EH Bildu, mostró su apoyo a la moción y subrayó que debe abrirse un debate sobre la oficialidad del euskera en un contexto donde se habla y se acepta fuera de Navarra, haciendo un paralelismo con otras cuestiones centrales en la política actual.

Irene Royo del PPN, aunque reconoció la responsabilidad del Gobierno de defender una lengua propia, advirtió que la moción se desvía del verdadero debate, al insinuar que es parte de un acuerdo entre el PSOE y Junts que favorece intereses políticos en lugar de servir a la población.

El portavoz de Contigo-Zurekin, Carlos Guzmán, abogó por despolitizar el tema y considerarlo como una cuestión de Estado, sugiriendo que los argumentos en contra surgen de un nacionalismo español que ignora la pluralidad lingüística del país.

Finalizando, Emilio Jiménez de Vox afirmó que, aunque su partido respeta todas las lenguas, no deben ser utilizadas como herramientas de división, cuestionando la sensatez de convertir múltiples lenguas minoritarias en oficiales en la UE cuando estas no representan a la totalidad de los ciudadanos europeos.