El pasado sábado, la presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite, se convirtió en la protagonista de un emotivo evento en el que se reconoció a los medallistas de oro del deporte navarro. Este acto, que marca los 40 años de la distinción deportiva más relevante de la Comunidad Foral, se realizó en un ambiente de celebración y homenaje al talento local.
Acompañada por figuras destacadas como la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, y la consejera de Cultura, Deporte y Turismo, Rebeca Esnaola, Chivite recibió a más de veinte galardonados, muchos de los cuales provienen de disciplinas como la pelota, el ciclismo, el fútbol y el balonmano. La diversidad de deportes reflejó la riqueza del potencial atlético de Navarra.
Este reconocimiento tuvo lugar en la Sala de Murallas del Palacio de Congresos y Auditorio Baluarte, en el marco de la exposición 'Leyendas del deporte', que resalta la trayectoria de estos deportistas y su impacto en la cultura navarra.
Durante su discurso, María Chivite enfatizó que las medallas representan logros significativos, pero son el legado emocional y comunitario los que verdaderamente importan. “Nos habéis hecho vivir momentos inolvidables. Cada victoria ha sido una celebración compartida, un motivo de alegría que vale más que cualquier oro”, manifestó la presidenta.
Además, Chivite subrayó el papel esencial que juega el deporte en el tejido social, resaltando cómo la actividad física enriquece las vidas de las personas, no solo en términos de salud, sino también como un factor que fomenta la integración social y el bienestar general. La presidenta destacó que el deporte en Navarra ha evolucionado de ser una actividad de elitista a convertirse en una inversión social fundamental.
La presidenta también se mostró orgullosa de que Navarra sea considerada la comunidad autónoma más activa de España, asegurando que esta realidad es consecuencia tanto del desarrollo social elevado como del compromiso colectivo hacia un estilo de vida saludable.
Chivite puso de relieve que el éxito del deporte en Navarra radica en la sinergia entre el deporte profesional y el grassroots. “Los deportistas de élite son el reflejo de las bases, y a su vez, el deporte base provee de los pilares sobre los que se construye la élite. Este círculo virtuoso es vital para nuestro futuro deportivo”, explicó.
En su intervención, la presidenta extendió su gratitud a todos los que forman parte de este engranaje, tachando su contribución como clave para la construcción de una Navarra próspera y llena de oportunidades.
La consejera de Cultura, Deporte y Turismo, Rebeca Esnaola, también se unió al homenaje, resaltando no solo los logros alcanzados por los deportistas, sino su incansable determinación y espíritu resiliente. Su legado, subrayó, debe trascender en la sociedad y motivar a la juventud a adoptar un estilo de vida activo y comprometido con el deporte.
Esnaola cerró su discurso con un mensaje esperanzador, afirmando que la práctica deportiva es ya parte integral de la rutina diaria en Navarra, un hecho del cual la comunidad puede sentirse orgullosa y que, sin duda, debe seguir creciendo en las futuras generaciones.
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