Crónica Navarra.

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Ibarrola considera a Chivite "superada" y demanda su dimisión y elecciones anticipadas.

Ibarrola considera a Chivite

En un contundente discurso, la presidenta de UPN, Cristina Ibarrola, ha criticado abiertamente a la actual jefa del Gobierno de Navarra, María Chivite, afirmando que se encuentra en un estado de "derrota y hundimiento". Ibarrola ha subrayado que lo que realmente esperaban los ciudadanos de Navarra no era una simple remodelación del gabinete, sino la renuncia de la presidenta y la inmediata convocatoria de elecciones.

La declaración de Ibarrola se produce en el contexto de la reciente reestructuración del equipo de Chivite, que ha resultado en la salida del vicepresidente Félix Taberna y de la consejera Amparo López. En su lugar, Javier Remírez ha sido nombrado nuevo vicepresidente y portavoz, mientras que Inma Jurío asumirá la cartera de Interior, Función Pública y Justicia.

Durante una rueda de prensa, Ibarrola no escatimó en palabras al calificar la expresión de Chivite como la de una "presidenta derrotada y nerviosa", sugiriendo que su estado no refleja una renovada ilusión por parte del Gobierno en medio de su remodelación.

La líder de UPN considera que la salida de Taberna es un claro indicio de la falta de confianza en el entorno de corrupción que la rodea. Temiendo mancharse con el escándalo, Taberna se distanció de un Gobierno que, según Ibarrola, está marcado por la sombra de la corrupción, vinculado a figuras como Cerdán y Alzórriz.

Ibarrola argumentó que Chivite ha intentado disfrazar esta remodelación como una necesaria renovación política, cuando en realidad, Taberna ha sido un pilar fundamental de su estrategia durante una década. "Ahora, al salir dos formaciones más críticas, se refuerza una línea de confrontación y agresividad en lugar de un cambio positivo", aseveró.

Con la llegada de Remírez y Jurío, la presidenta de UPN sostiene que estos nuevos integrantes no están allí para transformar el Gobierno, sino para disimular el auge de la corrupción, utilizando tácticas más confrontativas hacia aquellos que denuncien los problemas en la administración de Chivite.

Ibarrola no se mostró optimista acerca del futuro político de Navarra, augurando que lo que verdaderamente se está produciendo es el colapso del ciclo actual del 'sanchismo' en la región. Para Ibarrola, el clamor popular es claro: los ciudadanos demandan elecciones anticipadas y la oportunidad de ser escuchados.

La presidenta de UPN fue preguntada sobre el futuro del Gobierno durante lo que queda de legislatura. Sostuvo que la situación es insostenible, resaltando la incapacidad de Chivite para manejar la crisis y cuestionó cuánto tiempo más podría sostenerse en el poder, advirtiendo que "tanto ella como Navarra están sufriendo por esta situación."

Ibarrola anticipa que irán surgiendo más revelaciones sobre el escándalo de corrupción, desafiando al Gobierno a abordar las preocupaciones de la ciudadanía en lugar de tratar de ocultar pruebas cada vez más evidentes de mala gestión.

Sobre el consejero de Cohesión Territorial, Óscar Chivite, Ibarrola subrayó que la presidenta se ha mostrado incapaz de tomar decisiones decisivas, dejando en el cargo a quien considera responsable de graves irregularidades en la adjudicación de obras, subrayando que la verdadera culpabilidad recae en María Chivite, quien debe asumir la responsabilidad de los problemas de su Gobierno.

En sus últimas declaraciones, Ibarrola insistió en que los navarros necesitan un Gobierno que trabaje para resolver sus problemas reales, en lugar de una administración que sólo intenta ocultar la creciente ola de escándalos y corrupción que amenaza con desbordarla.