Progreso sólido en la construcción de la residencia Urederra en Estella, con finalización prevista para junio.
La presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite, se desplazó ayer a Estella-Lizarra para inspeccionar el avance de las obras de la nueva residencia Urederra, que reemplazará a la actual residencia de Santo Domingo y tendrá capacidad para albergar a 65 ancianos. Las obras están progresando favorablemente y se anticipa que se completarán en el mes de junio.
Este ambicioso proyecto cuenta con una inversión total de 10,1 millones de euros provenientes de fondos europeos, además de 760.000 euros que se destinarán a la adquisición de mobiliario y equipamiento, según ha revelado el Ejecutivo Navarros a través de un comunicado.
Durante su visita, Chivite destacó que "las obras marchan adecuadamente y cumpliremos con los plazos establecidos para iniciar su funcionamiento tras el verano". Describió Urederra como "una residencia moderna" que busca simular la atmósfera de un hogar, enfatizando la necesidad de un modelo que sea un referente para el futuro del servicio público dirigido a personas mayores dependientes.
La presidenta también hizo hincapié en la "relevancia de lo público", asegurando que la residencia será completamente pública, tanto en su construcción como en su operación. "Estamos invirtiendo más de 10 millones de euros en esta obra gracias a los fondos europeos, lo que la convierte en uno de los principales proyectos de esta legislatura en el ámbito de Derechos Sociales", agregó Chivite, resaltando otros esfuerzos del Gobierno en este sector.
Chivite reafirmó el compromiso del Gobierno de Navarra por mejorar los recursos para las personas mayores en situación de dependencia y sus familias, señalando que el presupuesto para la concertación de plazas en residencias ha aumentado más del doble en la última década.
La nueva residencia Urederra se ubicará en una extensión de 6.263 metros cuadrados y será capaz de ofrecer 65 plazas en cinco unidades de convivencia, con tres diseñadas para 15 personas y dos para 10. El 96% de las habitaciones serán individuales y tendrán una superficie de 14,4 m², además de cinco habitaciones dobles de aproximadamente 20,65 m² cada una.
El diseño prioriza la integración con el entorno mediante extensas áreas de cristal, y se ha prestado atención especial al ajardinamiento exterior, que se concibe como un lugar de bienestar.
Acompañaron a la presidenta en esta visita la delegada del Gobierno en Navarra, Alicia Echeverría, la consejera de Derechos Sociales, Economía Social y Empleo, Carmen Maeztu, la alcaldesa de Estella-Lizarra, Marta Ruiz de Alda, y otros funcionarios relevantes, incluida la futura directora de la residencia, Gema Urralburu.
La estructura del edificio contará con planta baja, primera y segunda planta, así como un entrecubierta. Dispondrá de tres núcleos de comunicación vertical y tres ascensores, entre los que se incluirán montacamillas para facilitar el traslado de personal y suministros sin interferir con los residentes.
El diseño arquitectónico ha roto con la configuración tradicional de estas instalaciones, distribuyendo los servicios y unidades de convivencia a lo largo de todos los niveles en lugar de concentrarlos en la planta baja. Esto busca fomentar una mayor interacción entre residentes y servicios.
En la planta baja se podrá encontrar una unidad de convivencia para 15 usuarios, con acceso directo a un espacio exterior cubierto, así como un vestíbulo que proporcionará vistas al entorno ajardinado. Este nivel también incluirá oficinas administrativas y diversas áreas de atención sanitaria.
Los espacios destinados al personal tendrán su propia área de vestuarios y descanso, mientras que las cocinas y lavanderías estarán completamente separadas de las áreas de uso común, con accesos autónomos para la recepción de mercancías.
En el primer piso se ubicarán dos unidades de convivencia y un espacio dedicado a gimnasio y taller ocupacional. También se han mandado a construir áreas de encuentro acristaladas, proporcionando vista al jardín trasero.
La segunda planta replicará la distribución de la primera, con un salón de usos múltiples y zonas comunes para el disfrute de los residentes. La entrada principal del edificio estará cercana a la carpa deportiva Oncineda y la pista de atletismo, además de contar con un aparcamiento interior.
Finalmente, la planta entrecubierta albergará un taller de mantenimiento y zonas de almacenamiento, así como la instalación de sistemas de climatización y ventilación. La residencia ha sido diseñada con criterios de alta eficiencia energética, incorporando tecnologías como aerotermia y paneles solares, lo que permitirá un consumo energético casi nulo.
Las habitaciones estarán equipadas con todo lo necesario para la comodidad de los residentes y cada unidad contará con áreas de comedor con cocina completa, ampliando la sensación de hogar. Además, todos los espacios exteriores estarán ajardinados, creando un ambiente atractivo y saludable.
Este proyecto comenzó en abril de 2024 y se espera que su ejecución dure alrededor de 26 meses, marcando una nueva era para la atención a mayores en Navarra, con el objetivo de mejorar su calidad de vida en un entorno natural privilegiado, pero cercano al centro urbano.
El nombre de la residencia Urederra fue seleccionado a través de un proceso participativo que involucró a la comunidad y al ayuntamiento, asegurando que la nueva instalación refleje las necesidades y deseos de la población local.
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