El pasado viernes se anunció en Pamplona la selección de tres proyectos innovadores de Smart City que recibirán apoyo del Ayuntamiento, con el fin de probar soluciones tecnológicas avanzadas en espacios públicos. El programa Smart Iruña Lab, que comenzó en 2018, busca fomentar la colaboración entre el sector público y privado, tal como se destacó en el comunicado oficial del Consistorio.
En esta cuarta edición, se han escogido tres propuestas de entre trece iniciativas presentadas. Las seleccionadas son: la Plataforma Lakota, desarrollada por NTDEnergy, que introduce un sistema de vehículos eléctricos modulares para la logística de última milla; el Hidro23-Compsystem, un invento biodegradable de North Delta que optimiza el riego y la retención de agua; y LIFIoT, un proyecto de Nexio Ingenieria 2024 que propone digitalizar las galerías subterráneas de servicios públicos. Todas las propuestas provienen de Navarra, Cantabria y Aragón y ya están en un estado de desarrollo avanzado.
Mikel Armendáriz, concejal de Promoción Económica en el Ayuntamiento, y César Usoz, de la consultora Inspiria Consulting, presentaron los proyectos y brindaron detalles sobre esta nueva edición del Smart Iruña Lab. Empresas involucradas también compartieron los objetivos y características de sus iniciativas, las cuales serán probadas en el entorno urbano de Pamplona en un futuro cercano.
A través de este programa, el Ayuntamiento facilita a las empresas seleccionadas la posibilidad de diseñar y desarrollar sus proyectos piloto en un entorno real, así como ofrecer formación y apoyo en áreas relacionadas con la innovación y el networking. Este enfoque tiene el doble objetivo de promover las iniciativas y garantizar la comunicación efectiva de sus resultados a través de medios municipales.
Desde su inicio, el Smart Iruña Lab ha implementado trece proyectos, que van desde iluminación LED para mejorar la seguridad en los garajes, hasta la instalación de sensores que identifican las áreas de aparcamiento más utilizadas. Asimismo, se han probado algoritmos para contar aforos en espacios públicos y tecnologías para integrar energías renovables en la red de alumbrado urbano.
Este programa demuestra el compromiso de Pamplona con la búsqueda de soluciones eficientes y escalables para convertirse en una ciudad más inteligente, elevando la calidad de vida de sus ciudadanos. Al mismo tiempo, fortalece la imagen de la ciudad en el ámbito internacional.
Entre los objetivos del Smart Iruña Lab se incluye el alinearse con las prioridades del proyecto europeo oPEN Lab, asegurando que las iniciativas continúen el rumbo de sostenibilidad e innovación establecido por la Agenda Urbana Pamplona 2030. En esta edición, de los trece proyectos presentados, tres fueron enfocados a movilidad sostenible, dos a seguridad y dos a salud, con otros temas abordando la transición energética y la innovación digital.
Es notable que un 38% de las propuestas provinieran de fuera de Navarra, con empresas de ciudades como Zaragoza, Madrid, Santander y el País Vasco participando en el proceso. Además, el 92% de las iniciativas presentadas ya se han desarrollado, un notable incremento en comparación con el año anterior, mientras que el porcentaje de equipos que incluyen mujeres se mantiene en un 46%.
El Smart Iruña Lab tiene como meta no solo fomentar la innovación empresarial y la colaboración público-privada, sino también optimizar la calidad de vida y atender adecuadamente las necesidades de la ciudadanía. Con ello, se persigue reforzar la posición de Pamplona como una Smart City a nivel global.
El proyecto Lakota se centra en la logística urbana de última milla, proponiendo un sistema de reparto más adaptado a la infraestructura de Pamplona. Este innovador modelo cuestiona los métodos actuales de distribución, que generan congestionamiento y ruido en un entorno con calles estrechas. Lakota presenta vehículos eléctricos modulares diseñados para facilitar una entrega eficaz sin entorpecer el tránsito urbano.
Por su parte, el proyecto Hidro23-Compsystem introducirá un biodegradador que optimiza el uso del agua, logrando ahorros significativos en sistemas de riego. Este material ha sido testeado en diversos contextos agrícolas y ahora busca aplicarse a las áreas verdes urbanas de Pamplona.
El tercer proyecto, LIFIoT, se enfocará en mejorar la red de galerías subterráneas mediante la creación de una red de datos que permite un control eficaz de las condiciones en su interior. Al aprovechar la luz como medio de comunicación, este sistema ofrecerá información crítica y funcionará como un método de alerta ante posibles incidencias, superando así los modelos de mantenimiento que dependen de la respuesta a averías.
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