Navarra refuerza la protección infantil en Huancavelica con 435.850 euros de cooperación
El Gobierno de Navarra invierte 435.850 € en proteger a la infancia en Huancavelica (Perú), con justicia, salud y policía coordinadas.
El Gobierno de Navarra ha invertido 435.850 euros en un proyecto de cooperación que fortalece la protección de la infancia en Huancavelica, en la sierra andina de Perú. De esa cifra, el fondo de cooperación navarro aporta 384.861 euros. La consejera de Derechos Sociales, Economía Social y Empleo, Carmen Maeztu, visitó la zona para conocer de primera mano los resultados de la intervención.
La iniciativa se desarrolla en los distritos de Yauli y Huando y tiene como objetivo prioritario prevenir y atender la violencia contra niños, niñas y adolescentes. Las ejecutoras son la Asociación Navarra Nuevo Futuro y la organización peruana Centro de Estudios y Promoción del Desarrollo Andino Amazónico-desconcentro.
El proyecto se ejecuta en cuatro fases, correspondientes a los años 2021, 2023, 2024 y 2025. La primera etapa se centró en la protección de menores. Las siguientes han ampliado el foco hacia la prevención, la salud mental y la mejora de los servicios para la infancia desprotegida. La fase actual, todavía en curso, busca consolidar políticas públicas de protección que perduren más allá de la financiación externa.
Uno de los rasgos distintivos de la intervención es su enfoque coordinado. Reúne en una misma respuesta a la Policía Nacional del Perú, los juzgados, los centros de salud y las Defensorías Municipales. Esta articulación busca que la atención a un menor en riesgo no dependa de la iniciativa aislada de un único servicio, sino de un circuito conjunto desde el primer contacto.
Entre las actuaciones concretas destacan la adecuación de servicios diferenciados para adolescentes en centros de salud y la creación de espacios pedagógicos en colegios. En el ámbito judicial, los fondos navarros han financiado la tecnología de la Cámara Gesell de la Corte Superior de Justicia de Huancavelica, que permite tomar declaración a menores sin someterlos a una nueva exposición al agresor ni a repetir su testimonio ante distintos operadores.
Más allá de la visita institucional, el caso ilustra una línea de trabajo de la cooperación navarra: vincular la ayuda al desarrollo con la reducción de desigualdades que afectan a la infancia. La consejera subrayó que la protección de los derechos de los menores debe ser un compromiso compartido y coordinado entre educación, salud y justicia. La apuesta por la prevención y la continuidad de los programas será, previsiblemente, uno de los ejes que determinen la evaluación de estas políticas en los próximos años.