Pamplona encara la fase final de la rehabilitación de la cubierta de su estación de autobuses
Pamplona entra en la fase final de la rehabilitación de la cubierta de su estación de autobuses, con siembra de 14.600 m2 tras años de filtraciones.
Las obras de rehabilitación de la cubierta ajardinada de la estación de autobuses de Pamplona han entrado en su fase final con la siembra de la pradera, de más de 14.600 metros cuadrados, una vez concluida la instalación de la nueva red de riego, que ahora se encuentra en pruebas, regulación y puesta a punto. La parcela seguirá vallada mientras el césped germina, arraiga y se consolida.
La estación, inaugurada en noviembre de 2007, comenzó a presentar filtraciones y goteras a finales de 2014, apenas siete años después de su apertura. Las obras, iniciadas en diciembre de 2025, buscan corregir deficiencias en la impermeabilización y en los sistemas de drenaje y evacuación de aguas, que según el Ayuntamiento han provocado en los últimos años filtraciones, humedades y goteras en el edificio.
Según el Consistorio, los trabajos van más allá de la simple renovación del césped. Incluyen la reparación y acondicionamiento de la superficie, el tratamiento de fisuras y puntos deteriorados, un nuevo sistema de impermeabilización con protección antirraíces y la renovación del drenaje, con nuevas conducciones conectadas a la red de saneamiento. El Ayuntamiento prevé que la nueva solución mejore significativamente la durabilidad de la cubierta y facilite su mantenimiento.
El origen del problema estuvo también en el terreno judicial. En 2017, la concesionaria Vectalia demandó al Ayuntamiento de Pamplona y a la ingeniería IDOM, pero las resoluciones posteriores rechazaron la responsabilidad patrimonial de ambas entidades. El Tribunal Superior de Justicia de Navarra concluyó que las filtraciones estaban relacionadas con deficiencias en la ejecución de la impermeabilización, cuya responsabilidad correspondía a los agentes que intervinieron en la construcción. Vectalia, que adquirió la sociedad concesionaria en 2014, asumió también las obligaciones derivadas de la concesión.
Pese a que la controversia judicial quedó resuelta, las reparaciones definitivas se retrasaron durante años, prolongando los perjuicios para usuarios y comerciantes. En junio de 2025, el Ayuntamiento aprobó el proyecto de impermeabilización, valorado en 4,1 millones de euros, cuyo coste debía asumir la empresa concesionaria.
Una vez transcurrido el periodo de germinación y consolidación, se repondrán los elementos afectados por las obras. La recuperación de la imagen verde de la cubierta y su integración en el paisaje de la Vuelta del Castillo se producirán de forma progresiva, a medida que crezca la vegetación.