Crónica Navarra.

Crónica Navarra.

El TSJN concede pensión de viudedad tras confirmar muerte por amianto.

El TSJN concede pensión de viudedad tras confirmar muerte por amianto.

La reciente decisión del Tribunal Superior de Justicia de Navarra (TSJN) ha generado un notable revuelo al favor de una viuda que busca justicia tras la muerte de su esposo debido a asbestosis. La corte ha respaldado su demanda, determinando que tiene derecho a recibir la pensión de viudedad vinculada a una enfermedad laboral causada por la exposición al amianto.

Este fallo, que puede ser apelado ante el Tribunal Supremo, contradice un fallo previo del Juzgado de lo Social nº 3 de Pamplona. En esa ocasión, se había declarado que la dolencia del trabajador era una enfermedad común, y no profesional, según la clasificación del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS).

Con la nueva resolución, la pensión de viudedad que le corresponde a la demandante se incrementará, pasando de 1.448,65 euros a 1.775,70 euros, con efectos retroactivos desde el 27 de marzo de 2023.

El trabajador, quien falleció en junio de 2009 a la edad de 59 años, estaba empleado en BSH. Desde octubre de 2002, había sido declarado con incapacidad permanente absoluta debido a una enfermedad común. Esta empresa, junto con sus sucesoras, se ha especializado en la producción de electrodomésticos, incluyendo lavadoras y hornillos de gas, entre otros.

El tribunal ha señalado que la asbestosis puede ser particularmente complicada de diagnosticar, dado que sus síntomas son a menudo confundidos con los de diversas enfermedades respiratorias.

La Sala también desestimó el argumento de prescripción presentado por las entidades implicadas y revisó la trayectoria laboral del fallecido. Se explicó que su trabajo como almacenero involucraba la manipulación y transporte de sacos de amianto, además de la tarea de reemplazar botellas de butano vacías en un área próxima, donde las puertas se mantenían abiertas, lo que facilitaba la exposición al amianto.

Los magistrados concluyeron que el esposo de la demandante estuvo expuesto al amianto tanto en su labor diaria con los sacos como en la tarea de cambiar las botellas de gas, actividad que realizaba durante media hora cada día durante tres años. Dado que fue diagnosticado con asbestosis, se ha determinado que se cumplen las condiciones necesarias para reconocer su patología como una enfermedad profesional, apoyando así la demanda de la viuda.