UAGN denuncia a empresas por acordar una reducción ilegal e injustificada en el precio de la leche.
PAMPLONA, 26 de marzo. La Unión de Agricultores y Ganaderos de Navarra (UAGN) ha denunciado la existencia de lo que califica como un "cartel de la leche", que supuestamente estaría orquestando un descenso "ilegal" e "injustificado" en el precio de este producto, todo con el objetivo de obtener un "lucro excesivo a expensas del eslabón más débil", es decir, los productores. Ante esta situación, la organización ha demandado una intervención por parte de las autoridades y acciones judiciales adecuadas.
En una rueda de prensa celebrada en la sede de UAGN en Pamplona, su presidente, Félix Bariáin, estuvo acompañado de Beni Irurita, vocal de la Ejecutiva. Bariáin expuso que las empresas lácteas han comenzado a discutir una reducción de precios en los contratos que se firmarán a finales de este mes, lo cual resulta inexplicable en un contexto internacional donde los costes de insumos han alcanzado cifras sin precedentes, afectando gravemente a quienes trabajan en el sector agropecuario.
El dirigente subrayó que es incomprensible que, ante el aumento de los precios del gasoil, los fertilizantes y la energía, las empresas del sector lácteo propongan una rebaja en el precio que ofrecen a ganaderos. Recordó que hace poco, la Comisión del Mercado y la Competencia impuso una sanción de 80 millones de euros a diversas empresas por prácticas de colusión en la fijación de precios.
Bariáin considera que esto podría ser indicador de un nuevo "cartel de la leche", dado que todas las empresas parecen converger en un precio común para sus productos. Aunque se argumenta que hay un exceso de oferta en países como Alemania y Dinamarca, España es deficitario en producción de leche, lo que hace aún más cuestionable la propuesta de reducción de precios.
"Se está vulnerando la Ley de la Cadena Alimentaria", enfatizó Bariáin, quien instó a las instituciones a actuar desde la Fiscalía hasta el Departamento de Agricultura, señalando que se trata de una clara violación que refleja un pacto de precios altamente injustificado. "Estamos ante un caso evidente de manipulación de precios y extorsión", manifestó.
El líder de UAGN subrayó la necesidad de que la política tome acciones concretas sobre este asunto y que la Agencia de Control Alimentario tome la iniciativa para investigar y sancionar. También alarmó sobre el temor de los ganaderos a denunciar irregularidades, por miedo a que las empresas dejen de comprarles leche, enfatizando que en los últimos años se ha reportado una pérdida del 50% en los negocios agrícolas relacionados con la leche.
En un tono más específico, Bariáin instó al ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, a solicitar a las empresas del sector que justifiquen esta bajada de precios, advirtiendo que, de no hacerlo, deberían enfrentar sanciones en un breve plazo. Se mostró pesimista ante la falta de disposición para sancionar y reclamó que los intereses de los ganaderos sean considerados, dado que las políticas vigentes parecen estar orquestadas para desestabilizar un sector vital.
El presidente de UAGN no solo se detuvo en la denuncia de las empresa, sino que acusó a estas de desestimar y socavar a los ganaderos y al mundo rural. Afirmó que, a pesar de la baja en los precios del producto, los consumidores pagarán más por la leche, mientras que los beneficios se distribuirán entre los distintos eslabones de la cadena, dejando al ganadero excluido. Insistió en que estas empresas deben presentar públicamente explicaciones sobre este descenso en precios y estar preparados para rendir cuentas ante autoridades superiores.
Beni Irurita, por su parte, manifestó su preocupación sobre la "situación crítica" que atraviesan las granjas de vacuno de leche a nivel nacional, señalando que esta reducción de precios responde únicamente a la búsqueda de beneficios desmedidos a costa de los productores, el eslabón más vulnerable en esta cadena.
La situación se complica aún más a raíz de las tensiones generadas por el conflicto en Irán. Según Irurita, el incremento del gasto en gasoil impacta directamente en los costos de producción, elevando el sobrecosto por litro de leche entre 2 y 3 céntimos. En contraste, el margen de ganancia para el productor es irrisorio, oscilando entre 3 y 5 céntimos por litro en un escenario ideal. "Es un ejercicio sencillo de suma y resta", agregó.
Finalmente, Irurita demandó con urgencia que se tomen las riendas de esta situación desde el ámbito político y que, en lugar de continuar con castigos al sector privado, se respete y valore el trabajo arduo de agricultores y ganaderos, aplicando la Ley de Cadena Alimentaria de manera efectiva y sin dilaciones.