Reorganización del tráfico en Pamplona por obras en el paseo de Sarasate
Las obras de reurbanización en el paseo de Sarasate han provocado cambios en la circulación del Casco Antiguo de Pamplona. Desde este viernes, la señalización provisional en la zona establece nuevas rutas y prohibiciones para vehículos motorizados.
El Ayuntamiento ha dispuesto que el acceso a la Plaza del Castillo sea únicamente por la calle Espoz y Mina, y la salida por la calle Chapitela, en dirección a Mercaderes. Además, se han instalado barreras y bolardos para impedir el paso por el paseo de Sarasate y la avenida de Carlos III.
Estas modificaciones afectan principalmente a la circulación en torno a espacios centrales del centro histórico, además de limitar las salidas y entradas desde distintas calles, con el objetivo de facilitar las obras y mejorar la movilidad en el futuro.
El contexto político se enmarca en la estrategia municipal para potenciar la movilidad sostenible y modernizar el casco histórico, en línea con las políticas de urbanismo y sostenibilidad impulsadas por el Ayuntamiento. La decisión responde también a la necesidad de minimizar el impacto de las obras en la circulación diaria y el comercio local.
El despliegue de estas medidas ha sido coordinado con las empresas de reparto y servicios esenciales, para evitar interrupciones en la actividad económica. La duración prevista de los cambios es hasta las fiestas de San Fermín, tras lo cual se valorará su continuidad en función del avance de las obras.
De cara al futuro, estas actuaciones forman parte de un plan más amplio de reurbanización del centro, que busca mejorar la accesibilidad y la calidad del espacio público. La alcaldía insiste en que las modificaciones son temporales y orientadas a lograr un casco antiguo más ordenado y sostenible a largo plazo.