Pamplona rinde homenaje al pueblo gitano con placas conmemorativas en el Día Internacional
El Ayuntamiento de Pamplona ha instalado dos placas conmemorativas en el entorno de las pasarelas del Arga, en Caparroso, en reconocimiento al pueblo gitano y su legado en la ciudad. La iniciativa, llevada a cabo en el Día Internacional del Pueblo Gitano, coincide con la conmemoración de los seis siglos de presencia del pueblo gitano en la Península Ibérica. Las placas, colocadas en un poste de tres metros de altura, contienen inscripciones en castellano, euskera y romaní y representan un acto simbólico de reconocimiento institucional y cultural.
Este acto se enmarca en un contexto político que refleja el compromiso de la administración local con la inclusión y la memoria histórica de las comunidades gitanas en Navarra. La iniciativa responde a una estrategia de reconocimiento que busca reforzar la lucha contra el antigitanismo y promover la diversidad cultural en un momento en que las instituciones enfrentan debates sobre la integración social y la memoria histórica en el territorio. La presencia de representantes políticos y de entidades gitanas en la ceremonia evidencia la voluntad de diálogo y reconocimiento mutuo.
La colocación de las placas forma parte de una declaración institucional aprobada en diciembre de 2025, en la que el Ayuntamiento se comprometió a convertir estos homenajes en parte del patrimonio memorial de la ciudad. La iniciativa busca también fortalecer la dimensión participativa y comunitaria de estos actos, integrándolos en la programación de la próxima Ceremonia del Río, prevista para 2026, como una forma de recordar tanto la historia de persecución y exterminio del pueblo gitano como su resistencia.
El acto incluyó además la lectura de un manifiesto del Día Internacional del Pueblo Gitano y la celebración de la Ceremonia del Río, en la que se lanzaron pétalos y se encendieron velas en recuerdo de las víctimas del holocausto nazi y en homenaje a las comunidades gitanas. La iluminación nocturna de la fachada del Ayuntamiento y del quiosco de la Plaza del Castillo con los colores de la bandera romaní refuerza el simbolismo del reconocimiento y la visibilidad de esta comunidad en la esfera pública local.
Este gesto se enmarca en una política más amplia de reconocimiento institucional que ha ido consolidándose en Navarra en los últimos años, donde la memoria y los derechos de las comunidades gitanas han adquirido mayor protagonismo en el ámbito político y social. La colaboración con entidades gitanas y la incorporación de estos homenajes en el patrimonio cultural responden a una estrategia de reparación histórica y de fomento de la convivencia intercultural en la región.
En un contexto europeo marcado por debates sobre la diversidad y la integración, estas acciones en Pamplona ejemplifican cómo las instituciones locales pueden contribuir a visibilizar y valorar la historia y cultura de comunidades históricamente marginadas, promoviendo una convivencia basada en el respeto y la igualdad de derechos.