La Tómbola de Cáritas en Pamplona estrena sede con 420.000 premios y 2,8 millones de boletos
La edición 81 de la Tómbola de Cáritas en Pamplona ha comenzado este sábado en un nuevo espacio en la plaza de la Constitución, debido a las obras en el Paseo Sarasate. La iniciativa, que estará activa hasta el 14 de julio, cuenta con la venta de 2.800.000 boletos, 200.000 más que en 2025, con un total de 420.000 premios directos, incluyendo coches y otros bienes. La recaudación de esta tradicional iniciativa solidaria se destina a apoyar a las personas vulnerables en Navarra.
El acto inaugural contó con la presencia del arzobispo Florencio Roselló, quien subrayó el carácter social y de compromiso de la tómbola. En un contexto en el que el informe FOESSA señala que el 13,2% de la población navarra sufre exclusión social, la iniciativa busca visibilizar y sensibilizar sobre la pobreza y la desigualdad en la comunidad. La tómbola funciona como un recordatorio de la presencia de los pobres y la necesidad de actuar frente a la invisibilidad social.
Desde una perspectiva política, la organización de eventos solidarios como esta tómbola refleja el papel de las instituciones y organizaciones civiles en complementar las políticas públicas de asistencia social. La iniciativa también evidencia la importancia de la colaboración entre la sociedad civil y las administraciones para atender las necesidades de los colectivos más vulnerables en Navarra.
El nuevo emplazamiento, junto a Baluarte, y los cambios en el horario durante San Fermín, buscan maximizar la participación ciudadana y la recaudación, que en esta edición superan los 2,8 millones de boletos vendidos. La venta continúa en diferentes puntos de la ciudad, con precios que permanecen en un euro, accesibles para la mayoría. Los sorteos públicos se celebrarán en las próximas semanas, con premios diversos como viajes, bicicletas eléctricas y entradas a parques temáticos, fortaleciendo el carácter lúdico y solidario de la iniciativa.
En un contexto más amplio, esta tradición refleja la persistente necesidad de mecanismos de solidaridad que complementen las políticas sociales en Navarra. La continuidad de la Tómbola de Cáritas, en un escenario de desafíos económicos y sociales, evidencia la relevancia de la participación ciudadana y la responsabilidad social en la construcción de una comunidad más inclusiva y solidaria, especialmente en momentos de incertidumbre económica.