Los aliados del Gobierno de Navarra aseguran que la Transitoria Cuarta no figura entre las inquietudes de los ciudadanos.
En un reciente encuentro político en Pamplona, el panorama en el Gobierno de Navarra se ha visto marcado por la propuesta de la Unión del Pueblo Navarro (UPN) de derogar la Disposición Transitoria Cuarta de la Constitución. Este artículo establece la posibilidad de que Navarra se incorpore a Euskadi. Los socios de gobierno, PSN, Geroa Bai y Contigo-Zurekin, expresaron el lunes que esta inquietud no refleja las verdaderas preocupaciones de los ciudadanos navarros. Geroa Bai y Contigo-Zurekin manifestaron su rechazo a la iniciativa, mientras que la postura del PSN aún queda por definir.
Este mismo día, la Mesa y la Junta de Portavoces del Parlamento de Navarra procedieron a dar trámite a la propuesta de UPN. Si se aprueba, la ley será remitida al Congreso de los Diputados para su discusión en el ámbito nacional.
Javier Esparza, portavoz de UPN, comentó que las últimas declaraciones del PSN evidencian un malestar en el partido socialista respecto a este tema. Señaló que sería beneficioso para la ciudadanía que el PSN definiera su posición de voto. Esparza destacó que, si el PSN opta por la abstención, la derogación podría avanzar, ya que la suma de apoyo entre UPN y otros partidos podría consolidar una mayoría favorable en el Parlamento.
En este sentido, Esparza argumenta que la Disposición Transitoria Cuarta ha tenido un impacto duradero en el futuro institucional de Navarra desde su inclusión en la Constitución hace casi cinco décadas. Cuestionó la falta de claridad del PSN sobre su defensa del estatus navarro, instando a que se exprese de manera directa si acepta o rechaza la posibilidad de que Navarra forme parte de Euskadi.
Por su parte, Ainhoa Unzu, portavoz del PSN, subrayó que es UPN quien muestra una mayor preocupación por la postura del PSOE en lugar de centrarse en otros temas relevantes. Aseguró que la posición del PSN se revelará durante las discusiones parlamentarias, insistiendo en que el estatus institucional de Navarra está asegurado y que el autogobierno se mantiene fuerte y en constante desarrollo.
Unzu también criticó a UPN por apelar al miedo en su narrativa política, alegando que la ciudadanía está más interesada en cuestiones cotidianas como el costo de la vida, el empleo y la vivienda, y no en la supuesta "venta" de Navarra. Advirtió que este discurso carece de sustento y que no debe desviar la atención de los verdaderos problemas que enfrenta la población.
Además, hizo hincapié en que cualquier modificación de la Constitución debería llevar aparejado un acuerdo previo entre las partes implicadas, un aspecto que, según ella, UPN no ha tenido en cuenta en su propuesta.
Pablo Azcona, portavoz de Geroa Bai, reiteró su oposición a lo que considera un intento de restar poder a la ciudadanía navarra. Destacó que en este momento, las preocupaciones de los navarros giran en torno a asuntos prácticos como fiscalidad y ayudas económicas, en lugar de la derogación de una disposición constitucional.
Azcona también mencionó que el Parlamento está trabajando en una ponencia destinada a actualizar la ley del Amejoramiento del Fuero, la cual merece ser discutida con respeto y en profundidad, lejos de propuestas que él ve como sesgadas.
Finalmente, Carlos Guzmán, portavoz de Contigo-Zurekin, criticó duramente la iniciativa de UPN, argumentando que refleja una falta de claridad ideológica en el partido opositor y poco interés en las verdaderas preocupaciones de los ciudadanos. Guzmán subrayó que, aunque su coalición no se define como nacionalista, consideran que la Disposición Transitoria Cuarta es un mecanismo válido y democrático dentro de la Constitución española, y sugiere que la discusión sobre su reforma debería ser más amplia y participativa.