La plataforma antirracista denuncia el uso del relato de inseguridad en migración en Navarra
Una organización antirracista de Pamplona ha organizado una concentración para cuestionar el discurso que relaciona la migración con amenazas a la seguridad nacional. El evento se produjo tras la controversia generada por las políticas migratorias en Ceuta, donde las autoridades reportaron un aumento en las entradas irregulares en julio y la consecuente escalada del discurso xenófobo.
Este relato, impulsado por partidos de derecha y extrema derecha, presenta la migración como una invasión y una amenaza, reconceptualizando al migrante como enemigo. La plataforma denuncia que estas narrativas refuerzan el odio y justifican políticas de control más duras y vulneraciones de derechos humanos. La tensión se enmarca en un contexto político donde las fronteras se convierten en espacios de excepción, con un impacto directo en las políticas y en la percepción social.
Desde un punto de vista político, estas estrategias buscan movilizar el miedo para consolidar posiciones de poder, además de externalizar y militarizar las fronteras, lo que resulta en una gestión de migraciones cada vez más opaca y económica. La plataforma advierte que esta lógica no se limita a las fronteras, sino que se extiende a la vida cotidiana mediante controles policiales, desalojos y restricciones administrativas.
El movimiento denuncia que la narrativa del enemigo invasor sirve para justificar violaciones de derechos y refuerza un marco legal y político que prioriza la seguridad en detrimento de los derechos humanos. Reclaman a las instituciones navarras una postura firme contra estas políticas y la apertura de investigaciones independientes para esclarecer las vulneraciones en Ceuta y Melilla.
En un escenario que apunta a una intensificación de estas políticas, la plataforma insiste en que la defensa de los derechos debe abarcar tanto las calles como las fronteras. La externalización y la militarización de las fronteras, junto con el racismo institucional, son aspectos que requieren una respuesta coordinada a nivel europeo y estatal para evitar la instrumentalización de las migraciones con fines políticos y económicos.
El panorama político y social actual señala una tendencia hacia una mayor criminalización de la migración. La perspectiva futura requiere un compromiso por los derechos humanos y una mayor vigilancia sobre las políticas que afectan a las personas migrantes, en un contexto donde la gestión de las fronteras continúa siendo un elemento clave en la política migratoria europea y española.