La Iglesia reafirma que la sinodalidad es parte de su esencia en Pamplona
El arzobispo de Madrid, José Cobo Cano, ha destacado en Pamplona que la sinodalidad no es una tendencia pasajera, sino un elemento fundamental de la identidad eclesial. Participando en la presentación del Plan Pastoral Diocesano 2026-29, Cobo Cano subrayó que la colaboración y la participación conjunta en decisiones reflejan el carácter relacional y comunitario de la Iglesia. La iniciativa, que cuenta con la aprobación del Papa y del Vaticano, busca fortalecer la participación de todos los bautizados, especialmente los jóvenes, en la construcción de la comunidad eclesiástica. La propuesta también enfatiza la importancia de formar a los futuros sacerdotes en un modelo sinodal, que promueve la corresponsabilidad y el discernimiento colectivo. Desde la diócesis de Pamplona, el arzobispo Florencio Roselló valoró el plan como un sueño hecho realidad, centrado en la comunión, participación y misión. La orientación hacia una estructura de “pirámide invertida” refleja un cambio en la percepción del liderazgo en la Iglesia, priorizando la base común del bautismo. Este enfoque se inscribe en un contexto global donde la Iglesia busca adaptarse a las transformaciones sociales y culturales, promoviendo un mayor compromiso con la realidad social y la participación activa de sus miembros. La perspectiva futura apunta a consolidar estos principios en la pastoral diaria, fomentando una Iglesia más inclusiva, participativa y comprometida con los desafíos actuales.