Crónica Navarra.

Crónica Navarra.

Sitio de Bilbao

Antecedentes de la Primera Guerra Carlista

El Sitio de Bilbao fue uno de los eventos más importantes de la Primera Guerra Carlista, un conflicto que tuvo lugar en España entre 1833 y 1840. Esta guerra fue el resultado de la disputa sucesoria al trono español tras la muerte de Fernando VII, quien no dejó claro quién sería su sucesor. Por un lado, se encontraba la infanta Isabel, hija de Fernando VII, apoyada por los liberales, y por otro lado, Carlos María Isidro, hermano del rey fallecido, apoyado por los absolutistas.

El conflicto se originó en Navarra, donde los carlistas, seguidores de Carlos María Isidro, intentaron hacerse con el control de la región. La ciudad de Bilbao, capital de Vizcaya, se convirtió en un importante bastión de las fuerzas liberales, lo que la convirtió en objetivo de los carlistas.

Inicio del Sitio de Bilbao

El Sitio de Bilbao comenzó el 25 de marzo de 1835, cuando las tropas carlistas rodearon la ciudad con el objetivo de cortarle el suministro de víveres y municiones. La ciudad estaba defendida por fuerzas liberales al mando del general Espartero, quien organizó la resistencia y preparó la ciudad para un largo asedio.

Los carlistas, al mando del general Zumalacárregui, comenzaron a sitiar la ciudad y a realizar ataques esporádicos para desgastar a las fuerzas defensoras. La falta de alimentos y la constante presión de los sitiadores comenzaron a hacer mella en la población bilbaína, que sufría las consecuencias del cerco.

Desarrollo del Sitio

Durante los meses siguientes, el Sitio de Bilbao se convirtió en un enfrentamiento constante entre las fuerzas carlistas y las tropas liberales. Los carlistas intentaron tomar la ciudad por asalto en diversas ocasiones, pero fueron rechazados por la valerosa defensa de los bilbaínos.

La situación dentro de la ciudad era cada vez más desesperada, con la escasez de alimentos y la epidemia de cólera diezmando a la población. A pesar de ello, los habitantes de Bilbao se mantuvieron firmes en su resistencia, apoyando a las tropas liberales y rechazando cualquier intento de capitulación.

  • El bloqueo de la ciudad
  • Los ataques carlistas
  • La resistencia de los bilbaínos

El Final del Sitio

Finalmente, el 2 de junio de 1835, las tropas carlistas levantaron el Sitio de Bilbao tras casi tres meses de asedio. La falta de avances en la toma de la ciudad y la presión de las tropas liberales en otros frentes obligaron a los carlistas a retirarse, poniendo fin a uno de los episodios más cruentos de la Primera Guerra Carlista.

A pesar de la victoria, la ciudad de Bilbao había sufrido enormes pérdidas durante el Sitio. Miles de personas habían muerto a causa de la enfermedad y la hambruna, y gran parte de la ciudad había quedado destruida por los constantes bombardeos. Sin embargo, la resistencia de los bilbaínos había demostrado la determinación del pueblo vasco en la defensa de sus principios y de su territorio.

Consecuencias del Sitio de Bilbao

El Sitio de Bilbao tuvo importantes consecuencias tanto a nivel militar como político. Por un lado, la victoria de las fuerzas liberales en la ciudad supuso un duro golpe para los carlistas, que no lograron su objetivo de tomar la capital de Vizcaya. Por otro lado, la resistencia de los bilbaínos se convirtió en un símbolo de la lucha por la libertad y la justicia en la región.

Además, el Sitio de Bilbao demostró la importancia estratégica de la ciudad como bastión defensivo en el conflicto carlista. La resistencia de la ciudad y la valentía de sus habitantes inspiraron a otros territorios a unirse a la causa liberal y a defender sus derechos ante la amenaza carlista.

En resumen, el Sitio de Bilbao fue un episodio clave en la Primera Guerra Carlista, que marcó un punto de inflexión en el conflicto y demostró la determinación y el coraje de los bilbaínos en la defensa de su ciudad y de sus ideales.