Juana II de Navarra, también conocida como Juana de Évreux, fue coronada reina de Francia el 1 de agosto de 1328 en la catedral de Reims. Nacida el 28 de enero de 1312 en Pamplona, Juana era la hija de Luis X de Francia y Margarita de Borgoña.
La coronación de Juana II fue un acontecimiento histórico, ya que se convirtió en la primera reina consorte de Francia en ser coronada en la catedral de Reims, un lugar tradicionalmente reservado para la coronación de los reyes.
El reinado de Juana II estuvo marcado por conflictos internos y externos. En el ámbito interno, tuvo que lidiar con las tensiones entre la nobleza francesa y la burguesía, así como con las conspiraciones de su tío, el duque de Orleans.
En el ámbito externo, Juana II tuvo que hacer frente a las pretensiones del rey de Inglaterra, Eduardo III, quien reclamaba el trono francés a través de su madre, Isabel de Francia, hija de Felipe IV el Hermoso. La disputa por el trono desencadenó la Guerra de los Cien Años, que duraría más de cien años y tendría un impacto devastador en Francia y en toda Europa.
La muerte de Juana II en 1349 marcó el final de su reinado y dejó un vacío de poder en Francia. Aunque su hijo, Carlos, asumió la corona como Carlos V, el país se sumió en una profunda crisis política y económica que tardaría décadas en resolverse.
Juana II fue enterrada en la Basílica de Saint-Denis, junto a su esposo, Felipe VI de Francia. Su legado como reina de Francia ha sido objeto de debate entre historiadores, algunos la consideran una figura controvertida y ambiciosa, mientras que otros la ven como una mujer valiente y determinada que intentó hacer frente a las adversidades de su tiempo.
El legado de Juana II como reina de Francia ha sido objeto de estudio y debate a lo largo de los siglos. Su reinado estuvo marcado por conflictos internos y externos, así como por la Guerra de los Cien Años, que tuvo un impacto devastador en Francia y en toda Europa.
Aunque su reinado fue breve y tumultuoso, Juana II dejó una huella indeleble en la historia de Francia y de Navarra. Su coraje y determinación en tiempos difíciles son recordados y admirados por generaciones posteriores.