Disminuyen las personas sin hogar en la antigua ikastola Jaso en Pamplona
La presencia de personas sin hogar en la antigua ikastola Jaso en Pamplona disminuye a 62, con una gestión policial y social en marcha para mejorar la convivencia.
Este semestre, unas 62 personas sin hogar pernoctan en la antigua ikastola Jaso, con una tendencia a la baja en las últimas semanas. La Policía Municipal realizó 45 intervenciones y denunció 242 casos, un 8,3% menos que el año anterior. La vigilancia en el edificio ha sido constante desde hace un año, tras enfrentamientos y altercados en el entorno.
Este contexto se enmarca en una política municipal de control y atención a las personas en situación de calle, que ha incrementado los recuentos y esfuerzos de vigilancia. La presencia habitual de unas 30 personas refleja un problema social que requiere de recursos específicos. La disminución en ciertos delitos, como agresiones sexuales y robos con fuerza, indica una posible mejora en la seguridad pública en la zona.
Este descenso en la presencia y en la actividad delictiva puede interpretarse como resultado de las políticas de control y la colaboración con entidades sociales. Sin embargo, los aumentos en hurtos y robos con violencia muestran que aún queda mucho por hacer para garantizar la convivencia en el entorno del edificio.
Desde el Ayuntamiento, se destaca que la gestión de esta problemática forma parte de una estrategia más amplia de acción social y seguridad ciudadana. La vigilancia permanente busca prevenir altercados y ofrecer un entorno más seguro tanto para las personas sin hogar como para los vecinos del barrio.
Este fenómeno refleja las dificultades que afronta Pamplona para gestionar la presencia de personas en situación de vulnerabilidad en espacios urbanos. La tendencia a la baja en el número de personas que pernoctan en Jaso puede ser un indicio de avances en políticas integrales, aunque el reto sigue siendo garantizar recursos adecuados y una atención social efectiva a largo plazo.