Pueblos medievales de Navarra que parecen sacados de un cuento
En Navarra, los pueblos medievales están llenos de encanto, y parecen sacados de los cuentos. Estas pequeñas localidades, con sus callejuelas empedradas, sus murallas y torres, y sus casitas de piedra y madera, nos transportan a otra época. En este artículo, vamos a hacer un recorrido por algunos de los pueblos medievales más bonitos de Navarra.
1. Olite: el reino de los Reyes
Empezamos por Olite, situado en la comarca de la Ribera de Navarra. Esta villa medieval destaca por su magnífico castillo-palacio, el Palacio Real de los Reyes de Navarra, que fue construido en el siglo XIV y renovado en el siglo XV. El conjunto palaciego es impresionante, con sus torres, muros y jardines llenos de historia.
Además del palacio, Olite tiene otros atractivos turísticos, como la iglesia gótica de Santa María la Real, el convento de San Francisco, el Portal de la Carnicería y la plaza de los Teobaldos. En verano, la villa celebra la Fiesta Medieval de Olite, con un mercado medieval, espectáculos y animación.
2. Estella-Lizarra: la ciudad del Camino
Seguimos nuestro recorrido por Estella-Lizarra, una ciudad que fue fundada en el siglo XI como enclave estratégico en el Camino de Santiago. La villa está dividida en dos barrios históricos: el de San Pedro y el de la Judería, que conservan su trazado medieval.
Entre los monumentos que podemos visitar en Estella-Lizarra destacan la iglesia de San Pedro de la Rúa, el Palacio de los Reyes de Navarra, la iglesia de San Miguel y el monasterio de San Benito. La ciudad también cuenta con una amplia oferta gastronómica y de servicios para los peregrinos que recorren el Camino de Santiago.
3. Sos del Rey Católico: cuna de reyes
Tercera parada en nuestro recorrido por la Navarra medieval nos lleva a Sos del Rey Católico, una villa que fue cuna de reyes y que conserva su estructura urbana medieval. La villa está situada en un cerro, y está rodeada por una muralla con tres puertas.
Entre los monumentos de Sos del Rey Católico destacan la iglesia de San Esteban, el castillo de la Peña y la plaza de la Villa, donde se encuentra el Ayuntamiento. La villa también es conocida por su oferta gastronómica y su vino D.O. Navarra.
4. Laguardia: la ciudad del vino
Seguimos nuestro recorrido por la Navarra medieval con Laguardia, una villa amurallada situada en la comarca de la Rioja Alavesa. Laguardia es conocida por su historia medieval, su gastronomía y, sobre todo, por su vino.
Entre los monumentos que podemos visitar en Laguardia destacan la iglesia de Santa María de los Reyes, el Palacio de los Samaniego, la Casa del Almirante y las bodegas subterráneas. La villa también celebra la Fiesta de la Vendimia, en la que se representa la recolección de la uva y se catan los vinos de la zona.
5. Ujué: la villa santa
Última parada en nuestro recorrido por los pueblos medievales de Navarra nos lleva a Ujué, una pequeña villa situada en lo alto de una colina. Ujué es conocida por su importante patrimonio religioso, que incluye la iglesia-fortaleza de Santa María, el crucero de la plaza y la Ermita de San Miguel.
Además de su patrimonio religioso, Ujué tiene otros atractivos turísticos, como su muralla, sus calles empedradas y sus casas de piedra. La villa celebra la Feria Medieval de Ujué, en la que se representa la vida cotidiana en la Edad Media.
En conclusión, los pueblos medievales de Navarra nos ofrecen una oportunidad única de viajar al pasado y disfrutar de su historia, su cultura y su patrimonio. Cada uno de estos pueblos tiene su propia personalidad y sus propios atractivos turísticos, por lo que merece la pena hacer una ruta por ellos, disfrutando de sus monumentos, paisajes y gastronomía.
