Crónica Navarra.

Crónica Navarra.

¿Cómo están las bibliotecas escolares en Navarra?

Las bibliotecas escolares son una herramienta imprescindible en la educación de los niños y jóvenes de cualquier lugar del mundo. En Navarra, esto no es una excepción y, a pesar de ciertas dificultades, el sistema de bibliotecas escolares sigue funcionando. Sin embargo, es importante destacar que no todas las bibliotecas escolares están en las mismas condiciones, es necesario evaluar qué medidas se han tomado para mejorar la calidad de las bibliotecas escolares en la región.

En general, se podría decir que las bibliotecas escolares en Navarra tienen ciertas deficiencias. Según un informe elaborado por el Departamento de Educación del Gobierno de Navarra, en 2019 había un total de 604 bibliotecas escolares en la región, pero solo el 18,3% de ellas contaban con un profesional bibliotecario. Esto significa que el resto de las bibliotecas escolares son gestionadas por profesores o por otros miembros no especializados en biblioteconomía, lo que afecta la calidad del servicio.

La falta de personal especializado se traduce en una serie de carencias, por ejemplo, la limitación del horario de apertura. Según otro informe elaborado por la Asociación Navarra de Bibliotecarios, durante el inicio del curso 2018/2019, el 53% de las bibliotecas escolares estaban abiertas solo en horario de mañana, y el 33% abrían solo dos o tres días a la semana. Esto dificulta el acceso de los alumnos a la biblioteca, y afecta directamente el uso de este espacio como recurso didáctico.

Este problema no solo afecta al horario de apertura de las bibliotecas escolares, sino también al desarrollo de proyectos que se puedan llevar a cabo en ella. Por ejemplo, no se pueden asegurar talleres y actividades durante la tarde, ni sesiones específicas de animación a la lectura. No obstante, a pesar de estas limitaciones, se pueden encontrar bibliotecas escolares que están llevando a cabo proyectos innovadores que responden a las necesidades de los estudiantes.

Es el caso de la Biblioteca del CEIP San Francisco Javier de Olite que ha sido galardonada con el primer premio del concurso del Plan de Lectura de Navarra en la categoría de bibliotecas escolares. Esta biblioteca, gestionada por una bibliotecaria, abierta de lunes a jueves desde las nueve de la mañana hasta las seis de la tarde y los viernes desde las nueve de la mañana hasta las dos de la tarde, lleva a cabo una serie de actividades que vinculan a la biblioteca con las familias, el entorno y las diferentes disciplinas escolares.

La evaluación del sistema de bibliotecas escolares es importante porque permite conocer las deficiencias y, a su vez, plantear soluciones. En este sentido, el informe del Departamento de Educación destaca que la dimensión física de las bibliotecas escolares no es un problema, ya que la mayoría de ellas están en buen estado y disponen de los recursos necesarios para el desarrollo de su actividad. No obstante, se observan deficiencias en la dimensión tecnológica, por ejemplo, la falta de acceso a internet o a ordenadores.

Además de la falta de personal especializado, otra dificultad a la que se enfrentan las bibliotecas escolares es la falta de presupuesto. Algunas de ellas carecen de partida presupuestaria propia, lo que dificulta su desarrollo y su mantenimiento. Además, en general, no se valora la biblioteca como recurso didáctico y esto también se refleja en la asignación de recursos, tanto financieros como humanos.

En definitiva, la situación de las bibliotecas escolares en Navarra es la de un sistema que tiene ciertas deficiencias, principalmente, en la falta de personal especializado y la falta de presupuesto. No obstante, existen bibliotecas escolares que suponen un buen modelo a seguir, que están realizando un buen trabajo y están llevando a cabo proyectos innovadores y enriquecedores para sus estudiantes. La importancia de este recurso didáctico debería ser valorada y reconocida para su mantenimiento y mejora.