UPN exige mantener abiertas las urgencias rurales nocturnas en Fustiñana
El Servicio de Urgencias en Fustiñana, que atiende a 3.656 vecinos en horario nocturno, podría cerrarse si se confirman las informaciones recibidas. La posible decisión del Departamento de Salud genera preocupación en la población y en los representantes políticos de Navarra.
Este centro, que forma parte de la red de atención primaria en áreas rurales, ha sido objeto de debate en los últimos meses. La intención del Gobierno de reducir o cerrar servicios en zonas rurales ha sido una constante en su política sanitaria, en medio de los esfuerzos por optimizar recursos y gestionar la crisis presupuestaria.
Las implicaciones de una eventual desaparición de estas urgencias afectarían la igualdad en el acceso a la sanidad pública, un principio que el sistema navarro busca mantener. La población rural, en particular, se vería desplazada a centros urbanos, incrementando tiempos de espera y complicando la atención en emergencias.
Desde UPN, la oposición denuncia la falta de transparencia del Ejecutivo y demanda una aclaración pública sobre los planes futuros. La formación política ha recordado que en ocasiones anteriores lograron frenar cierres similares gracias a la movilización social y la presión parlamentaria.
Este conflicto refleja las tensiones en la política sanitaria navarra, donde las decisiones del Gobierno en materia de recursos y servicios públicos generan debates sobre la protección de la sanidad rural y la equidad en el acceso a la atención sanitaria. La comunidad espera una resolución que garantice la continuidad de estos servicios esenciales.
En el contexto actual, la postura del Ejecutivo será clave para definir el futuro de las urgencias rurales. La presión social y política puede influir en la decisión definitiva, que marcará la orientación de la política sanitaria en los próximos meses.