UPN denuncia intentos de EH Bildu de imponer su proyecto político en Navarra y critica la actitud de Chivite
En el contexto de la celebración del Aberri Eguna en Pamplona, la presidenta de UPN, Cristina Ibarrola, ha señalado que EH Bildu busca promover un proyecto político que, según su opinión, no refleja la identidad ni la voluntad mayoritaria de los navarros. La líder regionalista ha afirmado que la formación abertzale pretende imponer sus ideas en Navarra, en contra del rechazo social expresado en varias ocasiones en las urnas.
Este enfrentamiento se produce en medio de un escenario político en el que EH Bildu ha incrementado su influencia en Navarra, participando en manifestaciones y actividades públicas que, desde la perspectiva de UPN, buscan reconfigurar el marco institucional y territorial de la comunidad foral. La postura de la coalición abertzale, que aboga por la idea de una Euskal Herria unificada, choca con la visión mayoritaria de los navarros, que ha rechazado en múltiples ocasiones la incorporación a un proyecto independentista o de anexión.
Desde el ámbito político, el debate se centra en la postura del Gobierno de Navarra, liderado por la socialista María Chivite, y su relación con EH Bildu. Ibarrola ha criticado la supuesta actitud de silencio cómplice del Ejecutivo navarro ante las acciones y declaraciones de EH Bildu, acusando también al PSN de adoptar una posición ambigua en asuntos clave como la derogación de la Disposición Transitoria Cuarta del Estatuto de Navarra, que impide la integración en una hipotética república vasca.
El contexto político en Navarra refleja una tensión latente entre quienes defienden la identidad y autonomía navarra frente a los movimientos políticos que impulsan la integración en un proyecto vasco mayor, promovido por EH Bildu. La postura de UPN sigue siendo firmemente contraria a cualquier paso que pueda conducir a la pérdida de la singularidad navarra, reiterando su compromiso con la defensa de la comunidad foral y su rechazo a la anexión.
Este enfrentamiento se enmarca en un escenario más amplio, donde las dinámicas de poder y las posiciones sobre el autogobierno en Navarra continúan generando tensiones con Madrid y con otros actores políticos, en un contexto de debate sobre el futuro institucional y territorial de la comunidad.
En definitiva, la polémica refleja la persistente división en torno a la identidad y el modelo de convivencia en Navarra, un territorio donde las decisiones políticas y las posiciones ideológicas siguen marcando el pulso de su desarrollo y su relación con el resto de Euskadi y España.