UAGN reclama diálogo y protección para el sector agrícola frente a riesgos de incendios
La Unión de Agricultores y Ganaderos de Navarra (UAGN) advierte sobre la necesidad de equilibrar el trabajo agrícola con las medidas de prevención contra incendios. El sector, esencial para la economía rural, enfrenta restricciones que, en ocasiones, dificultan su actividad en condiciones de altas temperaturas y riesgo elevado de incendios forestales.
El presidente de UAGN, Félix Bariáin, ha subrayado la importancia de mantener la actividad agrícola, especialmente durante las épocas de cosecha, y ha solicitado al Gobierno foral que implemente medidas de protección que no paralicen el sector. La experiencia del pasado verano, con paralizaciones abruptas y sin diálogo previo, genera preocupación en el entorno agrícola, que reclama mayor coordinación y reconocimiento por parte de las instituciones.
Actualmente, el plan de restricciones se ajusta a los niveles de alerta meteorológica, permitiendo algunas labores en nivel amarillo y prohibiendo actividades en niveles naranja y rojo. Sin embargo, Bariáin denuncia que estas medidas deben adoptarse con diálogo previo para evitar daños económicos y en la maquinaria agrícola, que en ocasiones se ha visto afectada por los incendios. Además, pide que se establezcan seguros específicos para cubrir estos daños.
Desde una perspectiva política, el conflicto refleja las tensiones entre la gestión del riesgo de incendios y las políticas de protección del sector agrícola. La falta de comunicación y la percepción de decisiones unilaterales en momentos críticos generan desconfianza en el sector, que también denuncia la necesidad de un marco legal que proteja a los agricultores en emergencias y facilite su trabajo en condiciones extremas.
En un contexto más amplio, el debate en Navarra evidencia la necesidad de un enfoque integral para la gestión forestal y agrícola, que considere tanto la protección del medio ambiente como el desarrollo rural. La reintroducción del oso y las políticas de despoblación también forman parte del escenario, afectando a un sector que lucha por su supervivencia y por un equilibrio sostenible entre conservación y actividad económica futura.
De cara al futuro, la clave será establecer un diálogo constructivo que permita compatibilizar las medidas preventivas con la actividad agrícola, fortaleciendo la colaboración entre instituciones, agricultores y vecinos. Solo así se podrá afrontar con eficacia la amenaza de incendios y garantizar el mantenimiento de los territorios rurales en Navarra.