Crónica Navarra.

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Sanidad advierte: tomar precauciones ante la alerta roja por calor extremo en la Ribera del Ebro.

Sanidad advierte: tomar precauciones ante la alerta roja por calor extremo en la Ribera del Ebro.

PAMPLONA, 19 de junio. El Instituto de Salud Pública y Laboral de Navarra (ISPLN) ha lanzado una advertencia importante sobre la necesidad de tomar medidas de precaución ante la ola de calor que afecta a la Ribera del Ebro, con una alerta roja activa que se mantendrá hasta el 21 de junio. Es vital que las personas en situaciones vulnerables estén especialmente atentas a su salud durante este periodo.

De acuerdo con las proyecciones del Ministerio de Sanidad y la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), mañana se esperan temperaturas que alcanzarán los 37,5ºC en la región. Además, también se ha emitido una alerta naranja para la Vertiente Cantábrica debido a las altas temperaturas.

El ISPLN recalca que el calor extremo puede llevar a complicaciones graves en la salud, afectando el correcto funcionamiento del organismo. Entre los síntomas a vigilar se encuentran calambres, agotamiento, deshidratación y un cambio en la temperatura de la piel. Si después de abandonar el calor persisten los síntomas o aparecen alteraciones en la conciencia, se debe contactar al servicio de emergencia al 112 para evitar un golpe de calor potencialmente mortal.

Para mitigar los efectos negativos de las altas temperaturas, se aconseja a la población en general que incremente su consumo de agua, incluso sin sentir sed. También se sugiere evitar esfuerzos físicos intensos durante las horas más cálidas y limitar la exposición al sol, especialmente para individuos mayores de 65 años, niños menores de 4 años, mujeres embarazadas y personas con enfermedades preexistentes.

Desde Salud Pública se aconseja abstenerse de consumir alcohol y bebidas azucaradas o con cafeína. Es primordial mantenerse en lugares frescos, tomar duchas de agua tibia o fría, usar ropa suelta de tejidos livianos y cubrirse con un sombrero. Además, se debe evitar permanecer en vehículos estacionados expuestos al sol, incluso con las ventanas abiertas, debido al riesgo que esto representa para los más vulnerables.

Desde 2004, Navarra ha implementado un Plan para prevenir los efectos de las altas temperaturas en la salud, coordinado por ISPLN, que incluye la colaboración de diferentes entidades del Gobierno regional y diversas organizaciones sociales.

El informe más reciente relacionado con este plan indica que el año pasado se registraron 82 casos de problemas de salud vinculados al calor, de los cuales 31 sucedieron durante el trabajo. La población laboral que realiza sus tareas al aire libre se encuentra en una situación de riesgo, aunque curiosamente se reportan más incidentes en interiores que en el exterior. De los casos identificados el año pasado, 21 fueron hombres y 8, mujeres.

Desde la Subdirección de Salud Laboral del ISPLN se estima esencial que las empresas evalúen, con antelación, el riesgo de incomodidad y estrés térmico en los días calurosos y durante alertas sanitarias. Se enfatiza la necesidad de monitorear la salud de los trabajadores expuestos a altas temperaturas, prestando particular atención a aquellos considerados vulnerables.

The report also suggests that those new to the workforce during this time by engaging in outdoor activities, like agricultural campaigns, require special acclimatization procedures to avoid increased susceptibility to heat-related illnesses. Last summer, three cases arose involving temporary workers lacking experience in high-temperature environments.

Para abordar estos problemas preventivos y educar sobre los riesgos del calor, el Departamento de Salud ha lanzado una campaña titulada 'Cabeza fría contra el calor / Burua hotz beroaren aurka'.

La campaña también incluye un cuadríptico informativo que ha sido actualizado con recomendaciones específicas para empresas y trabajadores y ha sido traducido a varios idiomas para asegurar que el mensaje llegue a la mayor cantidad de personas posible.

Se insta a las empresas a programar actividades laborales conforme a las previsiones meteorológicas, relegando las tareas más arduas a momentos de menor calor, asegurando la correcta ventilación y climatización en interiores, y estableciendo zonas de sombra al aire libre para ofrecer a los trabajadores un espacio donde descansar.

Las compañías deben facilitar la hidratación a sus empleados, ajustar el ritmo de trabajo según su tolerancia al calor y permitirles detener su actividad al presentar síntomas de malestar por calor.