• lunes 03 de octubre del 2022
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Salud Pública lanza la primera alarma por calor de 2022 frente al incremento de las temperaturas pensado esta semana

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Este sistema de supervisión, activo ya hace prácticamente 2 décadas, registra prácticamente todos los años fallecimientos socios al calor

PAMPLONA, 13 Jun.

El Instituto de Salud Pública y Laboral de Navarra (ISPLN) ha habilitado la primera alarma por calor de 2022, dado el incremento de las temperaturas sosprechado esta semana en Navarra.

La alarma es naranja o de nivel 2 (sobre 3) para toda la Comunidad foral, frente a las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) desde este martes hasta este viernes.

Según informó el Gobierno de Navarra en publicación oficial, en Tudela está sosprechado que se superen los 40 grados de máxima este martes, miércoles, jueves y viernes, con, al unísono, mínimas sobre los 23 grados. En el resto de Navarra, la alarma dura tres días: miércoles, jueves y viernes.

Con todo, la duración de la alarma puede alcanzar en función de las previsiones meteorológicas. Ante esta situación, se sugiere a la población protegerse del sol, hidratarse con mucho más continuidad aun sin sensación de sed y eludir realizar las ocupaciones físicas mucho más profundas a lo largo de las horas centrales del día (12 a 17), singularmente la gente mayores, pequeños, población trabajadora y personas con patologías crónicas.

Las notificaciones por salud y elevadas temperaturas pertenecen a un plan de prevención que se ha habilitado este mes y se lleva a cabo hasta septiembre. Este sistema de supervisión se puso en marcha por vez primera en 2004, tras la ola de calor registrada en Europa el año previo y que, en Navarra, ocasionó diez fallecimientos por nosologías socias al calor.

En las últimas 2 décadas, en la Comunidad foral siempre y en todo momento se han registrado entre una y 2 muertes socias al calor de año en año, salvo en tres ejercicios: 2004, 2009 y 2016.

A lo largo de estos 19 años se han establecido novedades en este plan para advertir mucho más patologías y muertes por calor, y para predecir las sugerencias a continuar por la población frente al incremento de temperaturas.

Las señales por calor se activan en el momento en que se sobrepasan, al unísono, unas temperaturas máximas y mínimas de referencia para Navarra. Estas se actualizaron el año pasado y se establecieron en 36 grados de máxima y 21 de mínima en la Ribera del Ebro, y de 36 grados de máxima y 18 de mínima en el resto de Navarra.

En 2018 se "mejoró" el sistema de declaración de casos, de manera que en los últimos 4 ejercicios se han producido una media de 34 casos de anomalías de la salud socias al calor a lo largo de los meses de verano. 2021, no obstante, fue un año por norma general poco caluroso y se advirtieron 30 casos. No obstante, hubo 2 personas fallecidas.

Los cambios térmicos afectan a toda la población, pero singularmente a personas mayores de 65 años; pequeños menores de 4 años; embarazadas; tal como a personas con patologías crónicas, cardiovasculares, respiratorias y mentales, por ejemplo.

También a quienes trabajan en puestos expuestos al calor, por realizarse en el exterior o por emplear equipos de protección. Y a quienes, por ocio, efectúan ocupaciones físicas con elevadas temperaturas (ciclismo, correr, caminar).

El calor puede perjudicar a la salud y ocasionar trastornos y modificaciones. Por ejemplo, calambres, agotamiento, agobio térmico, deshidratación y golpes de calor. Por ello, es esencial la prevención y eludir las ocupaciones de peligro más que nada en días de alarma.

Si, más allá de haber cesado una actividad, los síntomas persisten o hace aparición piel ardiente y enrojecida, modificaciones de la conciencia, pulso veloz y enclenque, respiración rápida y superficial, e inclusive conmociones, hay que comunicar al teléfono de urgencias, 112.

En los últimos 4 años, el 40% de las situaciones atendidos por nosologías socias al calor fueron por efectuar ocupaciones lúdicas como tomar el sol, salir a pasear, proceder a la huerta o a la piscina. Además, otro 24% de las situaciones se asentaron en personas que hacían ejercicio profundo y un 5%, en personas que efectuaban el Camino de Santiago.

Otra cuestión a tomar en consideración es de qué manera el calor puede perjudicar a las disputas deportivas, comunes en verano, y a la realización de ejercicio a lo largo de jornadas en las que se prevén temperaturas altísimas.

Por ello, en jornadas de calor elevado es esencial eludir realizar ejercicio en las horas centrales del día, hay que asegurarse de llevar una hidratación "adecuada", emplear la ropa "correcta" y no efectuar comidas rebosantes o pesadas antes del ejercicio.

En el ámbito laboral, por su lado, se registró el 30% de las nosologías socias al calor. En el trabajo las sugerencias son, por ejemplo, planear los trabajos sabiendo las previsiones para desarrollar las tareas "mucho más pesadas" en instantes con menos calor; garantizar en interiores el preciso desempeño de la climatización y ventilación; y, en exteriores, activar zonas de sombra.

Trabajadores, por su lado, deben comunicar a la persona responsable si en algún momento tuvieron problemas médicos por el calor. Y, ahora a lo largo de la día, amoldar el ritmo de trabajo a su tolerancia al calor, reposar en sitios frescos múltiples ocasiones durante la día, cesar la actividad si aprecian los síntomas anteriores a un golpe de calor (calambres, mareos, piel fría y mojada de sudor, fatiga excesiva, náuseas) y resguardar la cabeza del sol, por ejemplo acciones.

Para impedir los efectos del calor, es esencial "no infravalorar" sus efectos. El peligro de estas notificaciones es dependiente de los días a lo largo de los que se sostienen esas previsiones.

Si se prevén temperaturas sobre los escenarios nombrados a lo largo de uno o un par de días, el peligro es de nivel 1 (amarillo); si son ya tres o 4 días, como en la alarma en este momento activada, el peligro sube a nivel 2 (naranja); y, por último, la alarma de nivel 3 (roja) se arroja en el momento en que son cinco días.

Dependiendo de esta gravedad, las autoridades sanitarias acentúan las acciones de información y también intervención. Este plan se lleva a cabo en colaboración con el Ministerio de Sanidad, la red sanitaria, los servicios sociales, municipios y entidades.

Además, se trabaja en conjunto con el emprendimiento europeo Life-Nadapta (2017-2025), que se enfoca en la prevención de los efectos del cambio climático en distintas ámbitos, como la salud y, en un caso así, la exposición a las elevadas temperaturas.

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