Crónica Navarra.

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Salud inicia medidas preventivas ante el frío, vigentes hasta finales de marzo.

Salud inicia medidas preventivas ante el frío, vigentes hasta finales de marzo.

El frío ya ha llegado a Navarra, y con él, las autoridades han tomado cartas en el asunto. El Instituto de Salud Pública y Laboral de Navarra (ISPLN) ha activado su Plan de Prevención de los Impactos Sanitarios de las Bajas Temperaturas, en respuesta a la implementación del Plan Nacional por parte del Ministerio de Sanidad. Esta iniciativa se lanza justo al inicio de diciembre, un periodo en el que las temperaturas tienden a caer.

El Gobierno ha alertado sobre los peligros del frío extremo, que puede causar efectos directos como la hipotermia o congelación, así como consecuencias indirectas que afectan el sistema inmunológico, agravan condiciones de salud preexistentes y aumentan el riesgo de accidentes tanto en la calle como en el tráfico. También se advierte sobre el riesgo de incendios e intoxicaciones por monóxido de carbono, que son más comunes durante esta época del año.

Aunque las consecuencias del frío no se presentan con la misma inmediatez que las de las altas temperaturas, su impacto en la salud es considerable y requiere monitoreo y prevención activa.

Este año, el Ministerio de Sanidad ha introducido un cambio significativo al establecer temperaturas mínimas que, al alcanzarse, desencadenan alertas sanitarias en función de distintas regiones meteorológicas. Para la Vertiente Cantábrica, se establece un umbral de -4°C, mientras que el Pirineo Navarro tiene un umbral de -4,4°C. En otras áreas, como el Centro de Navarra y la Ribera del Ebro, los umbrales son de -3,1°C y -1,4°C, respectivamente.

El plan, que se integra en el Plan Estratégico de Salud y Medio Ambiente (PESMA), define tres niveles de alerta basados en metodologías específicas del Ministerio de Sanidad. Este enfoque permite dictar acciones preventivas y de control según la predicción de temperaturas mínimas para el día y los siguientes dos días.

Es fundamental, según el ISPLN, proteger a los grupos más vulnerables ante el frío. Esto incluye a personas sin hogar, en riesgo de pobreza, inmigrantes en situaciones difíciles, trabajadores al aire libre, ancianos, personas con enfermedades crónicas, así como a mujeres embarazadas y recién nacidos. Las recomendaciones también abordan a individuos que puedan sufrir efectos adversos por medicamentos que potencian la sensibilidad al frío.

El invierno pasado, aunque no fue especialmente duro, se recordó a la población la importancia de tomar precauciones. A pesar de la ausencia de alertas, se continuó comunicando la necesidad de adoptar medidas preventivas frente a la salud durante las olas de frío.

En la temporada invernal 2024-2025, se detectaron casos de hipotermia, con un total de ocho notificadas, y varios registros de reacciones dermatológicas como sabañones. Las características comunes entre los afectados incluían el consumo habitual de alcohol y la falta de hogar, además de la avanzada edad.

Para evitar efectos nocivos de las bajas temperaturas, el ISPLN ha lanzado una serie de recomendaciones: consultar las previsiones meteorológicas antes de salir, vestirse con múltiples capas ligeras, tener precaución con el hielo en las calles y usar calzado adecuado. También se sugiere respirar por la nariz al aire libre y mantener una dieta balanceada, además de hidratarse con líquidos calidos. Las personas que toman ciertos medicamentos deben consultar sobre posibles riesgos adicionales debido a la exposición al frío, y se aconseja ventilar espacios donde se utilicen braseros o chimeneas para evitar la acumulación de monóxido de carbono.

Finalmente, en el ámbito laboral, tanto empresas como instituciones públicas deben identificar y evaluar los riesgos por bajas temperaturas, especialmente en trabajos al aire libre, con el fin de implementar medidas preventivas que mitiguen el impacto del frío en la salud de los trabajadores.