Remírez minimiza las discrepancias sobre Belate y las atribuye a contexto preelectoral
El vicepresidente primero del Gobierno de Navarra, Javier Remírez, ha restado importancia a las recientes discrepancias con Geroa Bai respecto a las obras del túnel de Belate. El ejecutivo mantiene que las diferencias son una «simple anécdota» y que responden a un escenario preelectoral, en un momento en que se discuten aspectos técnicos y jurídicos de la obra. La tensión surge tras declaraciones públicas de Geroa Bai, que expresaron mayor preocupación por la situación del proyecto, y que contrastan con la postura oficial del Gobierno. La presidenta María Chivite y Remírez comparecerán próximamente en el Parlamento para informar sobre el estado de la duplicación del túnel, cifrada en 8,3 millones de euros y sometida a informes jurídicos que cuestionan el método de pago. La controversia refleja las dificultades internas en el Ejecutivo, dominado por un escenario político en el que se combinan intereses técnicos y presiones electorales. La obra, iniciada en la actual legislatura, sigue en marcha, con el compromiso de concluirla en los próximos meses, pese a las tensiones políticas. La perspectiva futura apunta a la necesidad de una estabilidad que garantice la finalización del proyecto sin que las disputas partidistas retrasen una infraestructura estratégica para Navarra.