Pamplona aplica antideslizante en el recorrido del encierro para prevenir riesgos
Este jueves por la noche se comenzará a aplicar aproximadamente 1.875 metros cuadrados de antideslizante en el tramo del encierro de Pamplona, entre la Plaza Consistorial y la curva de Mercaderes. La tarea, que se realiza desde 2006, busca reducir accidentes provocados por resbalones durante la carrera.
El antideslizante se extiende manualmente en horarios nocturnos, en una operación que cuenta con un equipo de cerca de una decena de profesionales de Pavitec. La medida se ha convertido en una rutina previa a las festividades, salvo en 2020 y 2021, debido a la suspensión de los Sanfermines por la pandemia.
Este producto químico actúa en el pavimento, liberando microporos en la superficie que mejoran el agarre de las pezuñas, especialmente en condiciones de humedad. La aplicación busca minimizar los peligros inherentes a los encierros, en un contexto en el que la seguridad de participantes y espectadores es prioritaria.
Más allá de la prevención, esta iniciativa refleja decisiones políticas orientadas a mantener la tradición con mayores medidas de protección. La consistencia en la aplicación demuestra un compromiso institucional con la seguridad pública en un evento de gran repercusión social y económica para la ciudad.
El uso del antideslizante en los encierros es una estrategia que, además de prevenir accidentes, fortalece la imagen de Pamplona como destino turístico y cultural. La continuidad de estas medidas en futuras ediciones dependerá de la evaluación de su efectividad y del contexto político que priorice la seguridad en las festividades.
En un escenario más amplio, la adopción de técnicas preventivas en eventos tradicionales revela una tendencia hacia la modernización de prácticas que combinan el respeto por la cultura con la seguridad pública. La planificación y la innovación seguirán siendo claves para preservar los Sanfermines como patrimonio vivo y seguro.