Navarra refuerza el compromiso con la accesibilidad en lenguas de signos en espacios públicos
El Parlamento de Navarra ha reafirmado su compromiso con la inclusión de las lenguas de signos, destacando la importancia de la accesibilidad en espacios públicos y administrativos. La Asociación de Personas Sordas de Navarra (ASORNA) ha señalado que la presencia de estas lenguas en la vida cotidiana es esencial para garantizar la igualdad de derechos.
Este acto institucional coincide con la conmemoración del Día Nacional de las Lenguas de Signos, que este año enfatiza el lema 'Por mil razones'. La iniciativa surge en un contexto político donde las administraciones autonómicas están impulsando políticas de inclusión y accesibilidad, en línea con las directrices de igualdad y derechos sociales del Gobierno de Navarra.
La reivindicación de ASORNA tiene implicaciones políticas y sociales. La organización señala que la legislación existente debe traducirse en acciones concretas, como la incorporación de intérpretes y recursos en todos los ámbitos, desde la educación hasta el sector sanitario y administrativo. La accesibilidad lingüística se presenta como una medida clave para eliminar barreras y avanzar en la integración social.
El acto contó con la participación del presidente del Parlamento, Unai Hualde, quien destacó los avances en la normalización de la lengua de signos en eventos oficiales. Sin embargo, también reconoció que queda camino por recorrer para lograr una plena accesibilidad en toda la comunidad, en un momento en que Navarra promueve un modelo plurilingüe que incluye sus lenguas propias y otros idiomas.
Desde el ámbito político, la iniciativa refleja un compromiso de las instituciones con la igualdad social. La integración de las lenguas de signos en la vida pública responde a una estrategia de derechos humanos y de cumplimiento de la normativa europea y estatal en materia de discapacidad y accesibilidad. La legislación navarra ha avanzado en reconocimiento, pero la implementación efectiva continúa siendo un desafío.
Mirando hacia el futuro, la apuesta por la presencia de las lenguas de signos en todos los ámbitos institucionales y sociales es vista como un paso necesario para consolidar una sociedad más inclusiva y respetuosa con la diversidad. La sensibilización y formación de los profesionales, junto con la inversión en recursos, serán esenciales para convertir estos compromisos en realidades tangibles.