Crónica Navarra.

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Navarra lanza un nuevo plan para fortalecer la convivencia política y gestionar la diversidad social.

Navarra lanza un nuevo plan para fortalecer la convivencia política y gestionar la diversidad social.

En un reciente anuncio que ha suscitado diversas reacciones, el Gobierno de Navarra ha dado el visto bueno al II Plan de Convivencia para el periodo 2025-2029. Este plan tiene como objetivo fundamental fortalecer la cohesión social y lidiar con la diversidad cultural y social en la comunidad autonómica.

Ana Ollo, vicepresidenta y consejera de Memoria y Convivencia, fue la encargada de presentar las principales ideas de este ambicioso proyecto. Según Ollo, el plan "busca profundizar en la convivencia política, social y cultural de una Navarra plural y diversa".

El desarrollo de este Plan ha estado marcado por un encuentro con la ciudadanía, un proyecto que se enmarca dentro del concepto de Gobierno Abierto. Sin embargo, no todos los grupos políticos han participado; notablemente, PP y Vox se ausentaron del diálogo. Ollo destacó que, a pesar de la oposición de algunos, se mantuvo un amplio consenso entre los partidos que apoyan al Gobierno, como UPN y EH Bildu, cuyos aportes fueron considerados en la formulación del plan.

No obstante, la presidenta tuvo que hacer frente a críticas, como las expresadas por la Asociación Navarra de Víctimas del Terrorismo de ETA (ANVITE), que rechazó el plan. Ollo sostuvo que, aunque existan discrepancias, no se puede calificar el proyecto como un fracaso simplemente porque haya críticas contrapuestas.

El Plan de Convivencia organizado por el Gobierno de Navarra no solo aborda las relaciones interpersonales, sino que también se propone afrontar los retos contemporáneos relacionados con derechos humanos, paz y diversidad. Esto resulta especialmente relevante en el contexto actual, caracterizado por una notable polarización política.

Con una asignación presupuestaria de 17,4 millones de euros para un periodo de cinco años, el plan emerge como una evolución del primer Plan de Convivencia, establecido de 2021 a 2024. La idea es estructurar políticas públicas que promuevan la memoria y la convivencia, alineándose con el acuerdo que respalda al Ejecutivo.

Este nuevo plan se articula en torno a tres ejes: 'Memoria, víctimas y convivencia política', 'Convivir en diversidad' y 'Convivencia y derechos humanos', lo que implica un total de 117 medidas que se propagan en seis áreas clave. Estas áreas incluyen la defensa de los derechos humanos, la integración de diversas identidades y el reconocimiento de las víctimas de la violencia histórica.

Ollo enfatizó la importancia de incorporar una perspectiva global al plan, que tenga en cuenta los recientes cambios en el contexto social y político, tanto a nivel nacional como internacional. Según la consejera, la comunidad navarra ha logrado avances significativos en sus políticas sobre memoria y convivencia, pero aún enfrenta desafíos derivados de actitudes negacionistas que amenazan valores fundamentales como la igualdad y la diversidad.

La elaboración del plan, que ahora deberá institucionalizarse de manera integral, se ha realizado a través de un proceso de escucha activa con diferentes entidades locales y actores sociales. Ollo subrayó que el objetivo es lograr un consenso amplio que fortalezca las bases del primer Plan de Convivencia a la luz de las tensiones actuales y la necesidad de promover la paz y los derechos humanos.

El eje dedicado a 'Memoria, víctimas y convivencia política' contempla específicamente acciones para honrar a las víctimas del franquismo, del terrorismo y de otras formas de violencia política. Por su parte, 'Convivir en diversidad' abordará los nuevos desafíos que surgen en una Navarra cada vez más plural, que satisface la mezcla de culturas, identidades y creencias.

Finalmente, Ollo también hizo hincapié en la necesidad de desarrollar una nueva ley de víctimas del terrorismo, que sería más integral y abarcativa que su predecesora de 2010. Este nuevo marco legal se propone consolidar y mejorar las políticas públicas existentes, asegurando que todos los derechos de las víctimas sean reconocidos y atendidos adecuadamente.

Con miras a avanzar en este nuevo proyecto legislativo, la consejera anunció que su equipo trabajará mano a mano el próximo año en la búsqueda de consensos que permitan la aprobación de esta necesaria ley, esperando lograr el apoyo unánime de todas las partes implicadas.