Navarra busca resolver el retraso en el desdoble del túnel de Belate para cumplir plazos europeos
El Gobierno de Navarra confía en cerrar un acuerdo con la UTE encargada de las obras del desdoble del túnel de Belate, que lleva más de 15 años de retraso. La intención es reanudar las obras a finales de 2027, tras una resolución pactada y sin pagos adicionales que no estén avalados técnica o jurídicamente.
Este proyecto, considerado estratégico para la movilidad en la región, ha enfrentado múltiples obstáculos administrativos y jurídicos. La obra, que ya supera el 50 % de su ejecución, forma parte de un plan más amplio para mejorar la seguridad vial en la N-121-A, una vía clave en la conexión entre Navarra y el País Vasco.
El retraso, motivado por conflictos contractuales y sobrecostes no reconocidos, ha provocado que Navarra acumule un déficit en la ejecución de infraestructuras comprometidas con la Unión Europea. La resolución del conflicto permitirá licitar de nuevo los tramos pendientes, asegurando el cumplimiento de los plazos europeos y evitando sanciones.
Desde el Ejecutivo foral se destaca la importancia de garantizar la seguridad vial y la finalización de esta infraestructura. Aunque la UTE podría recurrir judicialmente para reclamar derechos económicos, el Gobierno mantiene su compromiso de cerrar el capítulo de forma consensuada, priorizando la finalización del proyecto.
El contexto político actual en Navarra, marcado por la negociación de presupuestos y la gestión de obras públicas, influye en la estrategia de resolución. La Administración busca mantener la estabilidad y cumplir con sus compromisos europeos, pese a las dificultades jurídicas y económicas que puedan surgir.
Mirando hacia el futuro, se estima que, si todo transcurre según lo previsto, las obras del túnel de Belate culminarán en 2027 o 2028. La finalización de esta infraestructura será clave para reducir la siniestralidad en la zona y mejorar la conectividad regional, en un momento en que la seguridad vial y la inversión en infraestructuras siguen siendo prioridades para el Gobierno de Navarra.